GUARRADA

guarrada. (De guarro1). 1. f. Porquería, suciedad, inmundicia. 2. f. Acción sucia e indecente. 3. f. coloq. Mala pasada. Real Academia Española

jueves, 19 de octubre de 2017

Pujol: balance de una estafa autonómica de cuarenta años-Rambla Libre

http://ramblalibre.com/2017/10/18/pujol-balance-de-una-estafa-autonomica-de-cuarenta-anos/

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Jordi Pujol. /Foto: lasvocesdelpueblo.com.
Ignacio Fernández Candela.
Cataluña es un campo sembrado desde los tiempos de la Transición con una intención oculta de rebelión e independencia por la que trabajó una mafia estamental durante cuarenta años. Con sordina fueron acumulando competencias en busca de una descentralización cuyo objetivo principal se cubría a largo plazo con la educación de generaciones intoxicadas, renovadas y crecidas en animadversión contra España.

La difícil ecuación de las responsabilidades por los perjuicios causados, puede despejarse hasta llegar a un resultado inequívoco que marca los tiempos y la intensidad del desafío catalanista: el jefe, histórico,  del entramado catalán fue soliviantado y se actuó levantando un muro socio político que no pudiera saltar la Justicia. La gestión de Cataluña pasaba por el ojo que todo lo vigila de Pujol. 
 
Porque en tanto un clan familiar tomaba posesión de los tantos por ciento obligados del derecho de pernada empresarial, una multiplicidad de actos delictuosos se cometían bajo el pretexto del mandato político y alimentaba una bestia insaciable de codicia que había convertido Cataluña en un feudo de irregularidades ocultadas tras la burocracia autonómica. Pero el conflicto de intereses entre los invitados al banquete provocó escisiones y enemistades que desembocaron en la revelación de una profunda corrupción catalanista, perseguible por los tribunales españoles que fueron entorpecidos por una maquinaria conjunta de segregación y rebeldía tras la que se oculta la verdadera intención del independentismo: la impunidad por haber convertido Cataluña en un gueto de favoritismo excluyente para sacar mejor tajada, pirateada, a los catalanes y los españoles.
 
La ufana indiscreción del que se creía intocable Jordi Pujol, levantó la liebre que advertía sobre la pútrida gestión de la Generalidad y de todo el entramado administrativo de Cataluña que habían incurrido en múltiples anomalías susceptibles de imputación. En principio se tomó como correcto el funcionamiento de la Justicia que investigó a la familia Pujol, pero pronto se comprobó que se habían topado con un hueso duro de roer por el calado delictivo y las graves consecuencias que podría generar la influencia pujolista en la paz social de España. Sus amenazas de dinamitar la democracia no eran infundadas, una vez se vio al descubierto un Jordi Pujol que se ha mostrado como el capo mayor de los entresijos políticos y económicos de lo catalanista.
 
La aceleración del proceso independentista deviene de haber soliviantado al clan familiar que manejaba los hilos de la corruptela instaurada como modo de gobierno. Puigdemont es un peón como lo fue Mas, enriquecidos por los dirigentes que en la sombra les han dado potestad para dirigir una Cataluña que pasa antes por los despachos de los históricos antes que por la representación del Parlament.  De ahí este vertiginoso giro independentista antes de que aflore más podredumbre escondida a raíz de las investigaciones abiertas que conducen a un fraude histórico en que se fundamenta el poder del secesionismo, protegido por la alargada sombra de Pujol.
 
La crisis catalana es la misma que impele a Pujol a intentar escapar de la acción de la Justicia; la una está desencadenada por la huida hacia delante del otro. No existe casualidad en el incremento de la tensión ni en la ilimitada capacidad de conflicto que se pretende por parte de los sediciosos.  Si bien muchos son los pagados por adelantado, el botín de cuarenta años de saqueo no es baladí recompensa si se consiguiera el propósito por el que España afronta el mayor desafío contra la democracia. Pujol lo sabe como los bien pagados que siguen sus instrucciones, allá donde tercie la esperanza de prolongar la existencia de este reino de taifas condenado al fracaso. Falta saber a qué precio contra España, porque están dispuestos a todo por no perder nada de lo apropiado en ese mundo paralelo de exclusión que se han creado a expensas de todos los ciudadanos.
 
Y colorín colorado, este cuento de Pujol y la independencia aún no ha acabado.
11821

19 de octubre: cuenta atrás para salvar la situación de Cataluña-Rambla Libre.


http://ramblalibre.com/2017/10/18/19-de-octubre-cuenta-atras-para-salvar-la-situacion-de-cataluna/




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La mayoría silenciosa no es escuchada.
Ignacio Fernández Candela. 

Son demasiadas las oportunidades que ha desaprovechado el Gobierno para enderezar una situación catalanista que se ha desbordado absurdamente, por la recurrente pasividad de no afrontar los deberes inherentes a la salvaguarda del Estado de Derecho.  Tantas como para sospechar una gravosa dejación de funciones por no se sabe qué cortapisas formales que solo parecen ver unos pocos. Una responsabilidad de mandato cuya tibieza ha enquistado un conflicto autonómico hasta convertirlo en un desbarre independentista que ha obligado a manifestar en las calles lo que Mariano Rajoy no ha pronunciado desde la Presidencia. Todavía no parece que la España silenciosa, mayoritaria,  haya sido escuchada.
El Partido Popular ha comprometido la seguridad nacional a costa de los rehenes catalanes que vanamente han esperado un cortafuego desde Madrid, ante las intenciones incendiarias de una sedición que al día de hoy carece de lógica institucional dentro y fuera de nuestras fronteras. Pero aún queda por constatar si no existe improvisación al afrontar el problema de Cataluña y hay tiempo medido en las actuaciones ya delineadas para estos días tras el segundo requerimiento a Carlos Puigdemont, o estamos igual que siempre y más cerca del precipicio de la conflictividad definitiva con un catalanismo desbordado y amenazante contra la democracia, tal y como amagó en su momento Pujol.
Si antes hubiese sido posible combatir la sinrazón desde la aplicación firme de la Justicia, ahora solo parecen caber medidas excepcionales para evitar un perjuicio mayor que puede sobrevenir de las intenciones destructivas del independentismo, tal cual han sido las de los ejecutores de los incendios que han asolado estos días Galicia. Desestabilizar un país es tan fácil como sobrepasarlo con situaciones de extrema gravedad, obligándole a defenderse con todos los recursos ocupados que lo van debilitando con el paso del tiempo.



Antonio García Trevijano. /Foto: flickr.com.
Por ello no es de extrañar que el prestigioso jurista Antonio García Trevijano defienda medidas extraordinarias como la aplicación del artículo 116, Estado de sitio, en previsión del cataclismo que la intencionalidad separatista puede desencadenar. Exagerado o no, lo que vivimos es de radical gravedad y podría generar todo tipo de trastornos si no se limitan las expectativas. Debería bastar la acción de la Justicia con el examen pormenorizado de cuantos delitos puedan ser imputados por las muchas irregularidades que son el origen de esta crisis con Pujol a la cabeza; quien comanda esta huida hacia ninguna parte para intentar evitar que la corrupción histórica de Cataluña quede al descubierto. Debería, aunque el problema es la credibilidad de los tribunales que como el Gobierno dejaron pasar la oportunidad para que se respetara la ley.
Mañana se cumple el segundo ultimátum al que previsiblemente Puigdemont responda con la vaguedad y la inconcreción que obligue a tomar medidas excepcionales a este Gobierno con la gestión del trance en entredicho. O no, con la irresponsabilidad mantenida que ello significaría en este pulso a España donde no cabe más dilación en respuesta a una amenaza que pretende vulnerar un Estado democrático donde la mayoría quiere vivir en paz y sin sobresaltos… en la medida de que sus gobernantes sepan conjurar el peligro; cuestión vital que está por ver a partir del 19 de octubre, una fecha más para la incertidumbre.

miércoles, 14 de junio de 2017

Ruiz-Mateos detrás de la caída del Banco Popular- Entrevista


De la época.1983. Ruiz-Mateos acusa a Luis Valls Taberner, presidente del Banco Popular, de estar detrás del expolio de Rumasa.

http://ramblalibre.com/2017/06/14/10190/

Ignacio Fernández Candela: “Ruiz Mateos ha culminado su justicia con el Banco Popular”



Enrique de Diego

Todo lo que viene a continuación es inédito, revelaciones del más alto nivel realizadas por Ignacio Fernández Candela, portavoz de José María Ruiz Mateos en su última etapa, confidente y amigo. Dos luchadores unidos frente a las tribulaciones y los imponderables. Es sabido que José María Ruiz Mateos culpaba a Luis Valls Taberner de su desgracia, de la expropiación de Rumasa, de haber participado en la conspiración. El Banco Popular, que entonces figuraba como el mejor gestionado, hoy ha pasado a ser el despojo entregado al Banco Santander por un euro (y 7.000 millones de deuda). El relato que surge de la entrevista es apasionante:

– La venta del Banco Popular por un euro al Santander, ¿podría interpretarse como una venganza póstuma de D. José María Ruiz Mateos?
Seguro que sorprenderá esta pregunta que formula usted, D. Enrique.  ¿Qué tiene que ver el fallecido en el 2015 D. José María Ruiz-Mateos con la quiebra del Banco Popular ahora? Yo  respondo como testigo y, si me permite la expresión,  precursor de su justicia… que todo. Y paso a explicar aquellos años últimos de su vida, cuando cada día era una batalla de alto nivel por pagar a los inversores a espaldas del mundo que le daba por terminado.
Un día le pregunté por qué salió a atender a la Prensa sin tomar su medicación, cuando públicamente ofreció una imagen extrema de su enfermedad de Parkinson que era radicalmente  menos visible con el tratamiento periódico y en la relación cotidiana que manteníamos trabajando por las soluciones con un lobby patrimonial extranjero. Me respondió: “que se lo crean, Nacho”. Y tras esa cortina de la dolencia observaba el verdadero Ruiz-Mateos que fingía, hasta delante de la familia, cuando creían que su declive era inminente. El Parkinson entonces se manifestaba como el Guadiana: unas veces visible y otras no;  pero para constatarlo había que permanecer a su lado. No fue así unos años después, al ser ya el proceso irreversible.
Antes todavía estaba en pie aun luchando él y yo en las trincheras de lo público y privado. En la agenda tuvimos varias reuniones secretas que  facilité con presidencias de bancos. Ni sus hijos se enteraron. Una de ellas fue con la entidad dirigida entonces por Ángel Ron; en esta ocasión nos acompañó su hija Begoña, no así
en las sucesivas.



Luis Valls Taberner. /Foto: luisvallstaberner.com.
Nunca fue una persona vengativa pero sí poseía un sentido rígido, disciplinar y determinante de la Justicia que a él se le había negado toda la vida. En ese sentido sí es responsable de actuar en el momento preciso contra el Banco Popular cuando se jugaba su prestigio y solvencia. Ese momento preciso fue objeto de acciones decisivas en el 2012, cuyas consecuencias han llegado en el 2017. En efecto, Luis Valls Taberner debe de estar revolviéndose en la tumba, como vaticiné al entonces Director de Presidencia del Banco Popular, con esta quiebra de un banco fundado en 1926 y que fue uno de los grandes beneficiados que se repartieron las 23 entidades financieras de D. José María y sus 1.000 sucursales, además de sus lucrativas empresas.
Ruiz-Mateos ha culminado su justicia con el Banco Popular. Esa es la verdad oculta en esta ocasión. Poco se imagina nadie-ni profesionales de banca ni algunos medios de comunicación tan desinformados- cuál es el detonante de esta quiebra, por otro lado canallesca que ha sido llevada con alevoso oscurantismo hasta dar el hachazo de la ruina a sus 300.000 pequeños accionistas. Una estafa legal con rúbrica de organismos oficiales que han provocado un valor cero a la acción. Como dice el aforismo: “hecha la ley, hecha la trampa”.
  
Una estrategia financiera  que requiriendo confianza encontró la amenaza de un escándalo que podría provocar dar publicidad a las cartas personales de Luis Valls Taberner; las que implicaban al Banco Popular en aquellos tiempos del expolio de Rumasa. Lo cierto es que si la corrupción jurídica sentenciaba valor cero al patrimonio, en esferas internacionales y con la  perspectiva de litigio en tribunales fuera de España  los derechos de cesión  estaban valorados en más de 8.000 millones de euros en justiprecio y 18.000 millones de euros en retasaciones. Una perspectiva poderosa de confrontación jurídica que constituía una inconveniencia para cualquier gran banco que fuera a relacionarse con el Popular en esa ampliación de capital in extremis.
Además, paradójicamente, varios de los principales bancos que pretendían cumplir con la ampliación de capital, estaban en contacto con nosotros por la realización de una Trading Count multimillonaria, con aval de los derechos de cesión por valor de 2.000 millones de euros. En consecuencia, se sabía en los círculos financieros internacionales del serio trabajo que se estaba realizando precisamente con esos bancos, incompatibles con el escándalo y la obligada discreción de una operación de ese calado. Aquello debió de producir un efecto dominó que obligó a acudir a pequeños accionistas, insuficientes para el ambicioso plan de regeneración y que ante el fracaso del plan han dejado en la más ruin estacada.
  Qué poco imagina nadie lo sucedido tras las paredes de Alondra, 2, en los últimos años de su vida donde permaneció firme  en su despacho en tanto su enfermedad degenerativa se lo permitió.
– ¿Cómo José María Ruiz Mateos trató de dificultar la ampliación de capitales del Banco Popular? ¿Nos lo puede contar?
  Nunca paraba de cavilar sobre posibles soluciones al pago de los inversores. Tanto es así que frecuentemente me llamaba de madrugada para que fuera a trabajar la idea con él. “Vente, vente , que te va gustar lo que he pensado”, exclamaba por el móvil.
  Una mañana temprana,  nada más ir a saludarle a su despacho, me dijo que había que buscar una posición negociadora con el Banco Popular, dado que estaba en una situación delicada intentando una ampliación de capital.  Él lo vio como una oportunidad de justicia para conseguir que un beneficiado de la expropiación facilitara una operación que permitiera pagar a los inversores. El intento de negociación fue infructuoso.
 ¿Cómo se sembró lo que ha constituido la caída del Banco Popular, D. Enrique? Fácil: D. José María se aseguró de que en el 2012 ningún gran banco acudiera a la ampliación de capital. Bastaron unas misivas enviadas a cada presidente de los bancos que se interesaban en esa ampliación de capital anunciada a bombo y platillo por el Banco Popular. Conocedor de que se trataba del banco de la institución religiosa que le había traicionado,  encontró la oportunidad de resolver el drama de los inversores a cargo de sus enemigos declarados; enemigos que siempre denunció públicamente. Era una vertiente más de trabajo junto a otros emprendidos con ese único fin que lo mantenía vivo y alerta.
  La ampliación iba a estar liderada por Deutsche Bank, Banco de Santander, Bofa Merril Lynch, JP Morgan y UBS Investment Bank, que actuarían como Coordinadores Globales y Joint Book runners. El sindicato de bancos aseguradores se completaba con Barclays, BNP, Paribas, HSBC, Morgan Stanley, Société Générale, y Mediobanca que actuarían como Joint Bookrunners y con BBVA, Crédit Mutuel (joint Lead Managers), KBW y JB Capital que actuarían como Co-managers. Todos fueron informados con entrega en mano de la intención de justicia pública que legítimamente reivindicaba el empresario. Un jarro de agua fría para el optimismo hasta entonces confiado de las entidades.
  Con cada carta se remitió un CD que contenía un libro inédito, datado en  1985,  de preguntas y respuestas donde se exponía en carne viva, con todo tipo de detalles y documentos, las implicaciones de cada cual en la expropiación demostradamente delictiva; pues, recordemos,  D. José María fue exculpado de toda imputación en 1996 y se dictaron sendos autos del Tribunal Supremo en 1999  que  instaban a la devolución de su patrimonio, a falta de una consolidación de balances que nunca se produjo, ni hubo intención de calcular.
  ¿Ampliación de capital de un Banco Popular con problemas que antes se había apropiado, como otros,  de su patrimonio financiero y empresarial? La venganza es un plato que se come frío, dice un proverbio, D. Enrique; en este caso D. José María solo vio una ocasión para responder por los tomadores de pagarés de Nueva Rumasa con el único empeño de abonarles lo adeudado. Una oportunidad para adoptar una posición negociadora, dado el importante cariz de la operación que se disponía a abordar el Popular.
– ¿Cómo surgió la oportunidad para reunirse D. José María y Usted con la cúpula directiva del Banco Popular?
  Un día salimos a pasear fuera de Alondra, 2 D. José María, Begoña y yo-pues temía que alguien hubiese puesto micrófonos por la casa-y se me comunicó que contactara con la Secretaria de Presidencia del banco para conseguir ser recibidos por D. Ángel Ron. Llevaba meses realizando un trabajo de documentación con cientos de cartas personales de D. José María y documentos que probaban la implicación de Valls Taberner en el engaño que le llevó traicioneramente a la expropiación; tal y como había denunciado siempre el empresario.
 Aquella reunión en la sede del Banco Popular la conseguí después de dirigirme a la adjunta a Secretaria de Presidencia y a la propia Secretaria como director de comunicaciones y portavoz de D. José María, e informarla  del minucioso y extenso trabajo de documentación realizado que comprometía al banco en un momento crucial,  como era una ampliación de capital.  Accedieron a reunirse si bien anuncié por sorpresa que iría acompañado de D. José María por interés de las dos partes.
– ¿Qué sucedió en aquellas reuniones de D. José María y Usted con la Presidencia del Banco Popular?
 
 Previamente Begoña y yo tuvimos una toma de contacto donde se nos informó que el banco ya había perdonado a la familia una cantidad millonaria en euros por ser quien  fue su padre. Por lo tanto cualquier condición de negociación pasaba por presentar un proyecto solvente y garantizado de crédito para pagar a los tomadores de pagarés. Puedo asegurar con rigor que D. José María vivió los últimos años con el desempeño esforzado de pagar las deudas adquiridas,  involuntariamente desinformado de la realidad con la emisión de pagarés.
 Afirmo, conocedor de que todo el mundo ignora lo sucedido en los últimos años de su vida, que el Sr. Ruiz-Mateos buscó Justicia y encontró la oportunidad después de entrevistarnos él, su hija Begoña y yo en calidad de portavoz y director de comunicaciones con D. Alberto Muñoz Fernández, director de presidencia del Banco Popular y mano derecha de D. Ángel Ron. Probablemente aquella reunión significó el principio del fin del Banco Popular,  aunque en apariencia no pasaba de ser un trance en el anecdotario de la Dirección.  Unas conversaciones muy tensas por cuanto el Director de Presidencia admitió que en un pasado el Banco Popular se lucró de las entidades financieras del Sr. Ruiz-Mateos, sí,  pero que aquellos tiempos de confusión jurídica e histórica no tuvieron consecuencias legales. En vista de lo cual y sin considerar el lucro irregular resultado del engaño que denunció siempre el empresario contra Valls Taberner, se instaba a presentar un plan de viabilidad con suficiente solvencia como para garantizar un préstamo dirigido al pago de los Inversores de Nueva Rumasa.
  Después de hablar el empresario me dirigí al Director de Presidencia y le inquirí sobre lo que había afirmado de ser conocedor de los entresijos sobre la expropiación y el lucrativo negocio que supuso el reparto de las 23 entidades financieras para el Banco Popular y las 1.000 sucursales. Al responderme que sí pero que estábamos tratando una cuestión ajena que era una operación de crédito para pagar a los Inversores de Nueva Rumasa, le respondí con severidad que dada la insensibilidad, la hipocresía y las consecuencias derivadas de esos asuntos turbios generados con el expolio del Sr. Ruiz-Mateos y siendo yo estudioso de aquellos acontecimientos clasificando documentos y cartas personales del empresario, me disponía a hacer pública toda esa documentación en un libro que desenmascararía, por añadidura,  la aparente integridad del banco;  y que siendo así de resolutiva y penosa la verdad hasta Valls Taberner se iba a revolver en la tumba.
  No esperándose esa declaración que repuse con indignación, el Director de Presidencia arguyó que entraba en un terreno pantanoso que podría interpretarse como un chantaje. Resueltamente golpeé la mesa y repuse: ¿Chantaje o Justicia?
  D. José María que estaba a mi izquierda, de inmediato apaciguó la situación tomando la palabra. Al salir de la reunión y una vez entrados los tres en el coche de Begoña para regresar, D. José María exclamó exultante que yo había estado genial, sensacional, inmejorable en la reivindicación de sus derechos ante el banco, uno de los siete grandes,  que lo expolió tal cual se repartieron los jirones de la túnica de Cristo.
  El Sr. Ruiz-Mateos no necesitaba un portavoz afable y condescendiente, sino un duro batallador por sus derechos contra la injusticia. Un papel que asumí pública y privadamente-muchos no me guardarán un recuerdo agradable-a mi pesar,  obligado por las circunstancias o el destino que nos unió, como así me decía él.
  La siguiente reunión acordada fue menos tensa pero les incomodaba a los directivos que sacara a relucir la doblez moral que se había mostrado. En consecuencia pidieron a Begoña que yo no acudiera más a las citas. Así nos planificamos otras D. José María y yo con presidencias en otros bancos que en el pasado aprovecharon la coyuntura de la expropiación; incluido un acercamiento a Emilio Botín intentando procurar una posición que le aviniera a negociar  después de cerrar el grifo crediticio del Banco de Santander al Grupo Nueva Rumasa.
  Todo acto tiene consecuencias y en el caso del Banco Popular estas se han manifestado tras la impronta histórica de una injusticia, cuya siembra ha generado la tempestad de la quiebra; sobre todo contra los desavisados y traicionados accionistas que han sido engañados con vileza tras la aparente cortina de la legalidad. La historia se repite.
(Continuará entrevista)

jueves, 18 de mayo de 2017

Clínica Hernadent: acuerdos de buena voluntad (Rambla Libre)




Clínicas Hernadent: fin de los desacuerdos al tener el verdadero placer de conocer a su Dirección







Ignacio Fernández Candela. Escritor. Crítico literario.

Fin del problema y acuerdo de buena voluntad por ambas partes. Estamos entre personas como Dios manda. Antes solo nos faltó la comunicación y no por culpa de los responsables directivos. Me ha quedado claro: la información llegó tarde, cuando el problema se había extendido en el tiempo y las indignaciones de entrambas partes estaban desatadas. Clínicas Hernadent puede presumir de excelencia profesional siendo lo sucedido un caso aislado y resuelto.





Ignacio Fernández Candela.
La Paciente será recibida por la Dirección General y escuchada con interés verdadero. Así lo he colegido muy sorprendido de la calidad humana que he encontrado. Nada que ver con otras actitudes que ellos desconocían. Nada. Ellos no podían saber lo acaecido porque no se les comunicó puntualmente, siendo cada eslabón en el trato al cliente imprescindible para que no haya rotura de la cadena de información.  

Todo subsanable con la atención que, así ratifico, desean dar con honradez y absoluta profesionalidad.

De haber sabido quiénes se encontraban en la Dirección de las Clínicas Hernadent, habría disipado de inmediato toda duda: ha sido un placer conocer al cuadro directivo y también al Procurador y el Abogado de la Sociedad. Hoy fue uno de esos días paradigmáticos en que la vida te sorprende conociendo excelentes personas. Queda resuelto todo lo sucedido este tiempo con solo esta memorable mañana al conocerlos. 

Así ha sido después de estas semanas en que las confusiones no aclaradas y la falta de comunicación agravaron una situación que, de haberlo sabido, jamás habría sucedido. Porque después de conocer al cuerpo directivo, a los responsables de las Clínicas Hernadent, he encontrado a personas exquisitas en el trato y con una honradez sin tacha. Una dignidad como la percibida no se disimula; se lleva.
Una magnificada talla personal que se me ha demostrado hoy y que pone fin a los desacuerdos que, sencillamente, surgieron por una comunicación que solo les llegó una vez el problema se había extendido con mi reacción defensiva por la salud y el honor de la Paciente.




Lamento no haber sabido antes de ellos y estoy seguro, en la línea de lo hoy reconocido, que D. Pablo Hernández -fundador junto a su hermano- era una excelente persona y gran profesional.

Es cierto que los conflictos bélicos se inician cuando fracasan las relaciones diplomáticas; las comunicaciones vitales para comprender la postura de las partes y que clarifican los malentendidos. La incomunicación genera discordia porque se desconoce la verdadera actitud de los silenciados. Lo mismo sucede en las relaciones sociales y profesionales.

En este caso aclaro todo malentendido generado por circunstancias ajenas a la Dirección, a su comprobada profesionalidad arraigada durante veinticinco años gracias al esfuerzo de los Doctores Jesús y Pablo Hernández. No me cabe duda de que, salvo unas puntuales y aisladas excepciones ya arregladas, el cuadro médico en general ejerce según el código deontológico y las esmerada práctica odontológica.

 Hemos acordado el fin de esta problemática nada más descubrir a las dignas y honradas personas que dirigen la Sociedad y comprobar ellos la integridad de mi criterio en defensa de la Paciente, quien  será recibida por la Dirección y escuchada.

 Nobleza obliga, uno de los responsables-todos cuantos he conocido hoy me han parecido personas muy honorables -me ha comentado que lo sucedido lo toman como una experiencia constructiva con el objetivo de mejorar y dar la mayor calidad de servicio, con la entusiasta e inteligente voluntad para que Clínicas Hernadent continúe siendo un refente de la salud dental con un óptimo trato a sus pacientes.

 Gracias a la Dirección de Clínicas Hernadent. Profesionalidad e integridad. Hoy muy gratamente comprobado.

Procederé a restaurar el buen nombre de Clínicas Hernadent, borrar referencias de la batalla pasada tanto en artículos periodísticos como redes sociales o blogs. Lo hago con gusto y dando a Dios gracias por la experiencia que hoy se me ha brindado, con la certeza de que con buena fe todo se puede aclarar entre personas de sana voluntad. 

 Agradecidos por este gesto de humanidad y profesionalidad a Clínicas Hernadent. 

miércoles, 17 de mayo de 2017

Clínicas Hernadent: fin de los desacuerdos al tener el verdadero placer de conocer a su Dirección



 Fin del problema y acuerdo de buena voluntad por ambas partes. Estamos entre personas como Dios manda. Antes solo nos faltó la comunicación y no por culpa de los responsables directivos. Me ha quedado claro: la información llegó tarde, cuando el problema se había extendido en el tiempo y las indignaciones de entrambas partes estaban desatadas. Clínicas Hernadent puede presumir de excelencia profesional siendo lo sucedido un caso aislado y resuelto.

  La Paciente será recibida por la Dirección General y escuchada con interés verdadero. Así lo he colegido muy sorprendido de la calidad humana que he encontrado. Nada que ver con otras actitudes que ellos desconocían. Nada. Ellos no podían saber lo acaecido porque no se les comunicó puntualmente, siendo cada eslabón en el trato al cliente imprescindible para que no haya rotura de la cadena de información. 

Todo subsanable con la atención que, así ratifico, desean dar con honradez y absoluta profesionalidad.

 De haber sabido quiénes se encontraban en la Dirección de las Clínicas Hernadent, habría disipado de inmediato toda duda: ha sido un placer conocer al cuadro directivo y también al Procurador y el Abogado de la Sociedad. Hoy fue uno de esos días paradigmáticos en que la vida te sorprende conociendo excelentes personas. Queda resuelto todo lo sucedido este tiempo con solo esta memorable mañana al conocerlos. 

 Así ha sido después de estas semanas en que las confusiones no aclaradas y la falta de comunicación agravaron una situación que, de haberlo sabido, jamás habría sucedido. Porque después de conocer al cuerpo directivo, a los responsables de las Clínicas Hernadent, he encontrado a personas exquisitas en el trato y con una honradez sin tacha. Una dignidad como la percibida no se disimula; se lleva.

 Una magnificada talla personal que se me ha demostrado hoy y que pone fin a los desacuerdos que, sencillamente, surgieron por una comunicación que solo les llegó una vez el problema se había extendido con mi reacción defensiva por la salud y el honor de la Paciente.

  Lamento no haber sabido antes de ellos y estoy seguro, en la línea de lo hoy reconocido, que D. Pablo Hernández-fundador junto a su hermano- era una excelente persona y gran profesional.

 Es cierto que los conflictos bélicos se inician cuando fracasan las relaciones diplomáticas; las comunicaciones vitales para comprender la postura de las partes y que clarifican los malentendidos. La incomunicación genera discordia porque se desconoce la verdadera actitud de los silenciados. Lo mismo sucede en las relaciones sociales y profesionales.

  En este caso aclaro todo malentendido generado por circunstancias ajenas a la Dirección, a su comprobada profesionalidad arraigada durante veinticinco años gracias al esfuerzo de los Doctores Jesús y Pablo Hernández. No me cabe duda de que, salvo unas puntuales y aisladas excepciones ya arregladas, el cuadro médico en general ejerce según el código deontológico y las esmerada práctica odontológica.

 Hemos acordado el fin de esta problemática nada más descubrir a las dignas y honradas personas que dirigen la Sociedad y comprobar ellos la integridad de mi criterio en defensa de la Paciente, quien  será recibida por la Dirección y escuchada.

 Nobleza obliga, uno de los responsables-todos cuantos he conocido hoy me han parecido personas muy honorables -me ha comentado que lo sucedido lo toman como una experiencia constructiva con el objetivo de mejorar y dar la mayor calidad de servicio, con la entusiasta e inteligente voluntad para que Clínicas Hernadent continúe siendo un refente de la salud dental con un óptimo trato a sus pacientes.

 Gracias a la Dirección de Clínicas Hernadent. Profesionalidad e integridad. Hoy muy gratamente comprobado.

Procederé a restaurar el buen nombre de Clínicas Hernadent, borrar referencias de la batalla pasada tanto en artículos periodísticos como redes sociales o blogs. Lo hago con gusto y dando a Dios gracias por la experiencia que hoy se me ha brindado, con la certeza de que con buena fe todo se puede aclarar entre personas de sana voluntad. 

 Agradecidos por este gesto de humanidad y profesionalidad a Clínicas Hernadent. 

Ignacio Fernández Candela

martes, 4 de abril de 2017

Cuando Ruiz-Mateos rechazó que Hugo Chávez solucionara sus problemas vendiendo España

  http://laverdadocultadenuevarumasa.blogspot.com.es/2017/04/cuando-d-jose-maria-rechazo-que-chavez.html

(Para leer, subrayar el texto).

Chávez intentó comprar la deuda de Ruiz Mateos para vengarse del "por qué no te callas" del rey

La operación, tasada en 15.000 millones, se articuló desde un despacho en Alemania y pudo comprometer las arcas públicas durante años.

http://www.elespanol.com/espana/20170402/205479726_0.html 

Fuente: El Español.

Don Juan Carlos, en 2007, en el momento del '¿Por qué no te callas?'.
Don Juan Carlos, en 2007, en el momento del '¿Por qué no te callas?'.

jueves, 3 de noviembre de 2016

Luis María Anson, a favor de la censura en Internet. (Rambla Libre)


 Luis María Anson, a favor de la censura en Internet (Ya quisiera)

http://ramblalibre.com/2016/10/18/luis-maria-anson-a-favor-de-la-censura-en-internet/



Anson o el retorno a la censura.
Redacción

El periodista Luis María Anson ha hecho unas declaraciones en México, al periodista José Cárdenas, en las que se muestra partidario de la censura en Internet. Vuelve así a sus tesis juveniles, cuando se mostraba completamente contrario al sufragio universal y consideraba un peligro y una herejía la libertad de expresión.

Hemos solicitado a nuestro colaborador Ignacio Fernández Candela su opinión sobre esas declaraciones:

“Las aspiraciones de Luis María Anson sobre la regulación de la libertad de expresión son comprensibles existiendo ilimitación por internet para poder denunciar públicamente aquellos abusos que antes se silenciaban tras la manipulación de los despachos.

Activar al máximo el derecho de esa libertad y proponer penalizar a los que lo exceden, según él, es manifiestamente incoherente y contradictorio, y en todo caso una sugerencia intolerante que al periodista le gustaría satisfacer para ocultar un pasado y un presente incómodos a sus ambiciones personalistas, teniendo como tiene muy engañado al público del mundo allá donde vaya. Es de fácil perorata y nulo ejemplo ético personal. Demostrado según sus obras que dicen más que sus fútiles palabras.

Los excesos de la libertad de expresión son una quimera de Anson pues ya está suficientemente contemplado desde el punto de vista jurídico. Otra cuestión es que este democrático intolerante desee una censura-que es a lo que alude- para silenciar las vergüenzas que van aflorando de su vida personal y profesional a raíz de los abusos laborales practicados contra personas honradas que lo denuncian”.

CNI Y EL INCORREGIBLE ANSON (Publicado en Rambla Libre)



CNI y el incorregible Anson



http://ramblalibre.com/2016/11/02/cni-y-el-incorregible-anson/

Luis María Anson. /Foto: YouTube.com.
Ignacio Fernández Candela. Escritor.

A tenor de lo que compruebo personalmente de Luis María Anson, respecto a sus usos éticos de dudosa fiabilidad aprovechándose del trabajo ajeno, y lo que conozco del conjunto sobre el carácter especulativo de su carrera profesional-basada en el premio desmesurado por servicios prestados, para mayor interés especulativo de los poderes a los que ha vivido arrimado durante décadas-, el último desvarío en El Mundo ejerciendo de correveidile, al más puro estilo del matonismo, advirtiendo públicamente a Pablo Iglesias de que no se salga de las líneas del Sistema, roza el ridículo impenitente que solo puede provocar su afán de protagonismo, ansioso por recuperar la  influencia perdida.

¿El CNI le susurra al oído las condiciones patrióticas con las que todo borrego ha de pasar con mansedumbre por el rodillo del orden establecido, salvo pena de que se concentren informaciones incómodas que puedan subyugar al rebelde, con escarnio público y exhibición de vergüenzas particulares incluidas? Tremebundo lo de Anson.

O continúa siendo una escurridiza anguila periodística que discurre con facilidad por todas las breñas de las bambalinas del poder oculto, o  es un indiscreto e imprudente  que no calibra el alcance de sus ambiciones, propagando bulos amarillistas basados en especulaciones sin sólido fundamento.
En este caso más valdría que la senectud le impidiera calcular el alcance de sus despropósitos ególatras, tal y como hizo atacando a El País cuando dirigía el ABC con el fin de captar más lectores. Trucos baratos de lo trilero asociado a lo periodístico, especialidad del segundo Joaquín Vila,  con tal de embolsarse mayores dividendos y fama mantenida.

Más valiera que fuera así porque si hay fundamento en la amenaza, estaríamos avivando brasas aparentemente extintas de las ínfulas dictatoriales que aparentemente dijo el académico combatir. Aunque a estas alturas de esta extraña democracia ya se sospecha cómo ha funcionado la corrupción por sistema y subrepticiamente; la que aún no se ve, no la descubierta cuyos daños pueden ser menores que los que verdaderamente estamos padeciendo sin identificarse a los verdaderos culpables.

No siendo Pablo Iglesias santo de mi devoción es de alabar la corrección política con la que ha recogido este guante lanzado por el impetuoso Anson, para convertir la advertencia en un ariete contra un Gobierno que ya inicia debilitado la legislatura y con la credibilidad en cuarentena. La imprudencia de Anson en sus ambiciones personalistas, una vez más, sería más deseable por oficiosa que la supuesta oficialidad pretendida al pronunciarse en el aviso contra el avispado líder podemita.

Llama la atención, en la derrota de su influencia que el periodista ha ido perdiendo con el paso del tiempo, la referencia a múltiples fuentes en sus artículos como si él fuera muñidor exclusivo de los poderes fácticos, y hasta inciertos, en esa suerte de ciencia ficción que se ha ido montando con el objetivo de acaparar la atención, y los beneficios monetarios que ello conlleva, con tal de no perder la comba del protagonismo del que tanto gusta alardear.

Ególatra oficioso o indiscreto del oficialismo, lo cierto es que Luis María Anson ha perdido la respetabilidad de tanto malgastarla.