GUARRADA

guarrada. (De guarro1). 1. f. Porquería, suciedad, inmundicia. 2. f. Acción sucia e indecente. 3. f. coloq. Mala pasada. Real Academia Española
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martes, 15 de marzo de 2016

Exterminar la parasitación social de los abusadores


  Una infección se puede combatir con mayor o menor éxito pero es cuestión de tiempo que se reproduzca si no se ataca directamente al núcleo del problema. Una vez localizado el foco habría que exterminarlo, padre.

   Es lo que sucede con una farsa democrática donde los sinvergüenzas influyen en el devenir político y socio económico del país, disimulados los oscuros personales con los claros públicos que son comprados sin dignidad para precisamente aparentarla en ausencia de ella.

  El exterminio de los males de nuestra sociedad debería arrancar de cuajo las malas hierbas que radican en la hipocresía, la explotación, la repugnancia del abuso y la impunidad de los malnacidos. Bueno sería sacrificar los males exponenciales en la justificación de realizar un bien común. De ahí nacen las revoluciones, del hartazgo de los que con pútrida influencia explotan a sus semejantes sin menor atisbo de escrúpulo. Los tiempos de convulsión deberían conllevar la limpieza de esas suciedades que en tiempos de paz campan por sus miserables respetos. De vez en cuando es conveniente una limpieza sistemática de los abusos y la erradicación de sus parásitos.

  Ya basta de languidecer por el execrable egoísmo de seres que no aportan a la vida más que el sustento que se comen los gusanos cuando están muertos. El resto de las existencias en estos rufianes es apariencia benéfica tras la que laten almas endemoniadas, hipócritas y dañinas, surgidas del averno con imagen de humanidad. 

(Conversación de Tomás con el sacerdote Andrés. Fragmento de la novela: La pequeña puerta del Cielo (2011). Editorial Pelícano. EEUU.

miércoles, 16 de diciembre de 2015

La sacrosanta explotación, mejor enterrada



 Discurso de Tomás ante el sacerdote Andrés.

"¿Cuál es la razón por la que algunos han de pagar, sin cobrar un euro víctimas de una explotación criminal, los caprichos de las putas de las mujeres que viven a tutiplén con el dinero que maneja un marido sin escrúpulos en el trabajo? Y preguntado sobre ello podemos meter en el paquete del parasitismo, ¿por qué pagar las putas fuera de matrimonio, la cocaína, la heroína del pijo de mierda , el aborto de la furcia de la hija que toma ácidos que pagan los abusadores laborales de turno como cabezas de familia, lentos asesinos de empleados? ¿Por qué pagar las vacaciones de estos carroñeros del demonio o ilusionarles con la compra de un coche nuevo, así se maten al estrenarlo? ¿Por qué pagar los gastos de sus cobachas inmundas de alto estanding y la posibilidad de que se tiren a la asistenta o a la baby sitter tanto hijo puta de moral pútrida?

¿Por qué pagar las operaciones de estética para que parezcan fulanas las mujeres, las hijas y hasta la guarra de la amante? ¿Por qué pagar los biberones de una ramera que parió un futuro hijo de Satanás?¿Por qué pagar a una pareja de inmunda condición, hipocritas, sus bodas del demonio y el sí quiero para seguir jodiendo a los demás?¿Por qué proveer de risas cómodas a familias enteras que deberían yacer en tumbas anónimas, junto a las personas honradas que aniquilan por el camino hacia el éxito plagado de crimen, inmoralidad, corrupción e indecencia satánica?

¿Por qué pagar la gasolina de esos cochazos comprados a base de quitar las ganas de caminar por la Tierra a los inocentes? Mejor estaría derramada sobre sus cuerpos.

¿Por qué en el mundo unos se llevan la gloria y la pasta y otros se cagan en sus putas madres por explotadores de mierda?  ¿Por qué se pueden pagar con dinero robado la visita al dentista o los tratamientos médicos para alargar la vida sana de auténticos insanos y frívolos, de alma corrompida y cuerpo saneado a base de enfermar a las personas íntegras que los soportan?

Existe un  desequilibrio social en el mundo porque muchos son personas en indefensión por ser honradas, incapaces de robar, y otros encuentran la manera de robar pareciendo íntegros. El dinero paga la respetabilidad del indecente. Nada como la convulsión para reciclar la basura de un país. Convulsión social para dar a cada uno lo suyo según sus obras. Pena capital por doquier dejando que la Justicia verdadera suma en un caos a los causantes de tanto dolor... No en nombre de un Dios, sino de los inocentes hartos de aguantar tantas inmundicias humanas respetadas por el dinero que mangan con la ruin explotación.

Ningún inocente debería pagar por abuso un capricho más de estos malnacidos, hay que regalar los cartuchos necesarios para extirpar los males que convierten esta sociedad de falsos en un campo de depredación inmune. Quizá algún día reine la paz que se merecen en sacrosanto silencio. Espero, padre, paciente la oportunidad de sembrar un equilibrio definitivo".

La pequeña puerta del Cielo. Copyright 2012

lunes, 14 de diciembre de 2015

La democracia de los canallas



"La maniobra canallesca de tan democráticos indeseables, explotadores e inmorales elementos, me ha descabalgado de golpe ante las próximas elecciones. Mi lógica democrática se ha trocado en un instinto más bien revolucionario, al saber qué clase de mamarrachos respetados engañan a la sociedad en todo ámbito para seguir ganando suciamente unos pocos a base del sacrificio de la mayoría.

Es paradójico que después de tanta crítica a los que abogan por la fuerza de las ideas, ahora que se moderan entienda por qué defendían el derecho a portar armas o rememoraban el espíritu de la purificación sugiriendo montar guillotinas en las calles. Estos van a lo suyo, pero yo iría a lo mío. Tomaría la palabra de los explotados de este país por los malnacidos que los oprimen y les invitaría a aplicar Justicia real.

La experiencia bregando con tan hipócritas bestias de una civilización inmoral y demoniaca con apariencia de honorabilidad, me saca un instinto regenerador para aplicarlo en las raíces de nuestra sociedad que seguirá envenenada, en tanto las gentuzas sean aclamadas como salvadores de patrias cuando son en realidad viles ejecutores sin decencia tras las sombras.

Vivimos tiempos en que la gente honrada y de buenos sentimientos pide a gritos que se saque en volandas a los verdaderos gestores de las miserias de un pueblo; pueblo al que contemplan desde la cúspide de los abusos. ¡Procedamos alegres!

Soy incapaz de dar una patada a un perro, ni haría jamás el mínimo daño a un ser inocente, pero otra cuestión es desembarazarse de una bestia sin entrañas. ¿Sería capaz de tomar las riendas de un radical proceso reformador al estilo francés, me preguntas? Seguro que sí, solo es cuestión de leer las instrucciones de la guillotina, aunque eso no lo venden en la teletienda. ¡Cuántos farsantes con cabezas pensantes al servicio de la malignidad más rastrera, con ínfulas de alta sociedad, han mantenido este país engañado durante décadas!

No voy a votar en las elecciones, porque esto no es democracia. La papeleta se la daría a comer a quienes me han apeado de mis derechos inalienables como elementales para pensar en cómo hacerla tragar por la fuerza. Una transmutación lograda por la escoria camuflada  y que debería estar analizada desde sumarísimo juicio. Veremos la oportunidad de los tiempos, si está en mi destino ajusticiar la falsedad de la tierra que me vio nacer. ¿Que si aniquilaría? Sí, es cuestión de entender las instrucciones y esperar los años del tumulto para darles caza."

Extracto de mi novela La pequeña Puerta del Cielo. Copyright 2012.