No
existe vocablo en la RAE que se refiera a la falsedad de hombres
influyentes en opinión que no predican limpiamente, por ejemplo
personal, los aleccionadores discursos moralistas que sueltan de cara a
la galería. Es por ello que sugería dos definiciones a propósito de esa
doblez moral:
-gansón: alude a quien siendo personaje influyente, prescinde de la ética en el ejemplo aun presumiéndola en sus comunicaciones habladas o escritas.
-gansonada: toda comunicación academicista y solemne que se pronuncia sin la demostración de ética elemental que pueda avalar moralmente a su autor.
-gansonada: toda comunicación academicista y solemne que se pronuncia sin la demostración de ética elemental que pueda avalar moralmente a su autor.
Según estas definiciones, coloquialmente podría decirse que la Fundación Ortega y Gasset-Gregorio Marañón tiene "un morro que se lo pisa". Yo diría, según las guarradas que caracterizan su ética, que son unos hipócritas de bastante baja estofa. Y a los hechos me remito:
Ya se sabe de la doblez moral de estos intelectuales que van con apariencia de honorabilidad prescindiendo de un código de ética elemental. Sigue alimentándose este monstruo de la ignominia,-embaucando a incautas instituciones y personalidades que desconocen tan rara ética-que representa la Fundación con actitudes barriobajeras absolutamente detestables. Rancia solemnidad es lo que hay en la superficie ocultando un fondo pestilente de deshonrosa y despreciable falsedad.
La gansonada de la Fundación es para tomarla a risa aunque semejante hipocresía no les haga caer la cara de vergüenza. Desgraciadamente, en esta España de pandereta los únicos que van con la cabeza ensoberbecidamente alta son los idiotas y los sinvergüenzas.
La gansonada, señores no se lo pierdan, es un curso de ¡ética profesional! ¿Esos explotadores sin moral impartiendo seminarios de ética? Definitivamente, este país se va a la mierda con tan endemoniados cicerones. A la *mierda se vayan antes los hipócritas sin decencia en este mundo de infames.
* Disculpen las groserías; no encuentro palabra sufciente para describir a estos cadáveres sin conciencia.
* Disculpen las groserías; no encuentro palabra sufciente para describir a estos cadáveres sin conciencia.

