GUARRADA

guarrada. (De guarro1). 1. f. Porquería, suciedad, inmundicia. 2. f. Acción sucia e indecente. 3. f. coloq. Mala pasada. Real Academia Española
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jueves, 16 de junio de 2016

Cualquier día se infartan Vila, Anson y compañía


  Yo no me he caído; son esos los precipitados en el abismo de sus hipocresías. Camino con la cabeza bien alta y la fusta alzada domesticando a las bestias, tan aparentemente humanizadas ellas. Me he acostumbrado a tratar con la fauna amoral de este país engañado... Y a arrancar de cuajo los caninos de los depredadores agazapados tras la falsedad.  

http://guarradaelimparcial.blogspot.com.es/2016/05/luchar-contra-lo-injusto-sin-concesiones.html 

Cualquier día de estos le da un infarto al inefable Joaquín vila, joaquinito, al humanitario de boquilla Luis María Anson o a los diligentes aprovechados de la Fundación Ortega-Marañón. La mayoría orondos en cuerpo y tan esmirriados en conciencia.


  Cresos de insaciable codicia, frecuentando pantagruélicos banquetes que engrosan sus grasas corporales, con esa gula desvergonzada que posee el ruin aprovechado de trabajo ajeno.

  No ejercitan el corazón apoltronados en sus intelectuales soflamas, dirigidas desde los despachos de sus intransigencias y carencias de ética. El honor lo tienen a buen recaudo mientras sepan dismular las intenciones personales y profesionales. Estos son los que aconsejan a España. Válgame Dios, qué bajo ha caído el listón del concierto cultural.


  No ejercitan el corazón ni el alma. Cualquier día amanecen infartados y descubren que jamás tuvo latido el corazón en un espíritu vacío. Son como son, con avaricia enferma.

   Los valores se los dejaron en la cuna e irán sin ellos hacia la tumba. Polvo al polvo y sin entrañas.

miércoles, 25 de mayo de 2016

Gansonada de la Fundación Ortega-Marañón


    No existe vocablo en la RAE que se refiera a la falsedad de hombres influyentes en opinión que no predican limpiamente, por ejemplo personal, los aleccionadores discursos moralistas que sueltan  de cara a la galería. Es por ello que sugería dos definiciones a propósito de esa doblez moral:
  
 -gansón: alude a quien siendo personaje influyente, prescinde de la ética en el ejemplo aun presumiéndola en sus comunicaciones habladas o escritas.  
 -gansonada: toda comunicación academicista y solemne que se pronuncia sin la demostración de ética elemental que pueda avalar moralmente a su autor.


Según estas definiciones, coloquialmente podría decirse que la Fundación Ortega y Gasset-Gregorio Marañón tiene "un morro que se lo pisa". Yo diría, según las guarradas que caracterizan su ética, que son unos hipócritas de bastante baja estofa. Y a los hechos me remito:


Ya se sabe de la doblez moral de estos intelectuales que van con apariencia de honorabilidad prescindiendo de un código de ética elemental. Sigue alimentándose este monstruo de la ignominia,-embaucando a incautas instituciones y personalidades que desconocen tan rara ética-que representa la Fundación con actitudes barriobajeras absolutamente detestables. Rancia solemnidad es lo que hay en la superficie ocultando un fondo pestilente de deshonrosa y despreciable falsedad.

  La gansonada de la Fundación es para tomarla a risa aunque semejante hipocresía no les haga caer la cara de vergüenza. Desgraciadamente, en esta España de pandereta los únicos que van con la cabeza ensoberbecidamente alta son los idiotas y los sinvergüenzas.

  La gansonada, señores no se lo pierdan, es un curso de ¡ética profesional! ¿Esos explotadores sin moral impartiendo seminarios de ética? Definitivamente, este país se va a la mierda con tan  endemoniados cicerones. A la *mierda se vayan antes los hipócritas sin decencia en este mundo de infames. 
* Disculpen las groserías;  no encuentro palabra sufciente para describir a estos cadáveres sin conciencia.

viernes, 20 de mayo de 2016

Himno de este blog: Y bailaré sobre tu tumba


    A la vista está que di en El Imparcial y la Fundación Ortega-Marañón con un cementerio de muertos vivientes, zombies de la vanagloria, de  la codicia y del negocio rastrero del alma donde se vende la ética por un módico precio a Satanás; un espacio de maldad y poca vergüenza donde se explota con reminiscencias feudalistas y esa chulería tirana de no poca gentuza que pasó por la existencia pisoteando los derechos humanos.

http://guarradaelimparcial.blogspot.com.es/2016/04/los-puercos-comportamientos-de-la.html 

http://guarradaelimparcial.blogspot.com.es/2015/12/lo-que-el-imparciales-oculta-la-sociedad.html 

  Ante estas hipocresías que anidan pútridas en no menos pútridos corazones de gentes sin escrúpulos que tanto abundan en el mundo occidental, solo se puede sentir repugnancia si se es honrado y con principios morales. 

  No es que me gustara especialmente Siniestro Total entonces, pero hay una canción de este grupo que escenifica a la perfección la repulsa, el asco y el aborrecimiento que inspiran ciertos personajes desconocedores de lo que es la  ética e hinchados de presunción sin honra.

  Los explotadores y abusadores que roban el trabajo ajeno son proclives a la estupidez. Nada les salva de sí mismos salvo el ridículo de sus acciones, como penitencia.

  Así que a partir de ahora, Y bailaré sobre tu tumba- un poco de coña-se convierte en el himno de este blog con los mejores deseos para esas gentes que viven estando muertas y que dejarán de vivir, enterradas en tumbas olvidadas pero dando cuenta sus almas de los abusos cometidos en vida. Cuánto más alto llega el especulador sin conciencia, más hondo es el agujero donde se revolverá con llanto y crujir de dientes. Y yo, bailaré allá donde yazcan. 

  Con cariño y de corazón, a todos aquellos que intentan (SIN ÉXITO) amargarnos la existencia día a día... 

Lo del te mataré con mis zapatos de claqué... no hay nada que temer. No lo bailo. Jaja. Ja. Me parto de la gracia, oye. La leche, la gracia que me hace; me troncho viendo este circo y sus payasadas elitistas.

  No creo que empresas y fundaciones sin consciencia de la honestidad vayan a durar mucho. Con razón temen estos hipócritas que las tempestades del comunismo terminen asolando sus farsantes actividades. 

Ellos son los que sembraron los vientos. Seguro que bailaré sobre sus tumbas. Iré a visitarlas. 

Hipócritas del mundo, idos a la mierda. Perfectamente.

viernes, 13 de mayo de 2016

Hacia la contienda civil. (Columna del 30 de Junio de 2014)

   Esta columna que está situada permanentemente en primeros lugares de los buscadores como Google-la escribí para los aprovechados y explotadores de El Imparcial.es el 30 de Junio de 2014-, es de carácter sarcástico e hiperbólico. Sin embargo y a tenor de la inmundicia que abunda, se mire hacia donde se mire, puede convertirse en caótica realidad repitiendo errores de los que no se aprenden. 

  Nótese que el artículo está repleto de publicidad siendo beneficios para los impresentables y caraduras que se lucran con mi trabajo en El Imparcial.es y la Fundación Ortega-Marañón sin haber  pagado por ninguno de ellos un solo euro. Por gente así de injusta, explotadora  e indeseable, se inician  las guerras que los buscan en la hecatombe, pagando justos por pecadores cuando se colman las paciencias y reina el caos generalizado. Por gente sin conciencia, abusiva y confiada en los beneficios de su maldad, entre otras muchas causas.



  Los problemas de la diferenciación social, el antagonismo de los explotadores y explotados subyace, como siempre, haciendo entendible el rencor y la ira que se desatan cuando las situaciones se radicalizan y se decide tomar la justicia por la propia mano. Tanto más se puede entender por la experiencia propia. Ganas hay de que los impunes muerdan el polvo con millones de personas bastante hartas. El problema es que los facinerosos están adscritos a todas las ideologías. Los únicos que valen son los ciudadanos de bien que están obligados a soportar tanta inmundicia y decadencia... hasta que reviente la paciente resignación. Mucho es lo que se está aguantando.

 Comprobando la miseria intelectual y de valores morales que padecemos en España, como un día nos dejemos llevar por los impulsos acabará todo precipitándose por el abismo de la discordia. País de gilipollas multicolores, como quien no quiere la cosa un día terminaremos a la gresca.

Ignoro cómo sería el escenario, pero estoy seguro de que la necedad de tanto degenerado que hay en España se encargaría de proveerlo. 

¿Dónde está las gentes cabales, limpias de conciencia y corazón; gentes honradas que observan y padecen a tantos vanidosos, egocéntricos y desalmados capaces de todo para satisfacer las codicias socio políticas, laborales e institucionales? En cada rincón de este hermoso país, víctimas de las gentuzas.

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Hacia la contienda civil

Un titular así parece hiperbólico si consideramos las intenciones pacificadoras de un país que no posee en su historia antecedentes guerra civilistas. Es arquetípica esta convivencia bien intencionada donde los extremismos están al margen de la voluntad en la solidaridad de los españoles para forjar su futuro en paz y con la prosperidad que otorga un buen gobierno.

Además es extremista una percepción tan inconsciente, considerando que nuestra emblemática democracia se sostiene sobre pilares reforzados de cristalinidad y no existe ningún misterio sin resolver como cuenta pendiente que erosione la verdadera libertad a la que aspiramos los españoles, con un proceso constitucionalista que ha unificado criterios sin divergencias dignas de mención. La unidad territorial es bastión significativo de las actitudes por evitar disensiones baladíes que perjudicarían el desarrollo pacífico de las múltiples voluntades, aunadas en un constructivo cariz regenerador del cual alimentarnos en provecho de un mañana que a todos nos compete.

Las discordancias entre clases sociales están erradicadas con el trabajo conjunto en pos de un mismo objetivo de bienestar, preconizado por las fuerzas políticas que han comprendido la importancia de trabajar por la ciudadanía de la que se nutren las arcas de un Estado incapaz de malversar el esfuerzo de las gentes que confían en sus gobernantes.

Podemos prescindir de radicalismos porque existe una confluencia de pareceres que convergen en un mismo sentido de integración, importando el pueblo que se nutre de múltiples recursos sin disensiones importantes que no sean un capricho ideológico inocuo y que enriquece la diversificación política sin enfrentamientos.

En las elecciones europeas ha ganado la moderación y se obvia la idiocia de liderazgos radicados en la intransigencia visceral. No se percibe el discurso incendiario de quienes justifican como democrático la tenencia de armas, ni tampoco son escuchados cantamañanas que con vil oportunismo pretenden liderar inconformismos hasta la extenuación de las paciencias, con llamamientos constantes a la desestabilización mediante consignas de contienda civil.

Es desmedido el titular de esta columna que desprecia el consenso en la selección del régimen democrático vivificado por el olvido de las rencillas históricas, si es que alguna vez las hubo, con la conveniencia entendida de que no existe mayor reto contra la estupidez que ser capaces de mirar al futuro sin pretender trasladarnos a un pasado revanchista que en España es inapreciable a estas alturas de nuestras democráticas miras, después de tantas décadas moderadas por la benevolencia de cuantos convirtieron la munificencia en estandarte cromático bajo una misma bandera de anuencia por la paz.

Al no existir extremismos ni peroratas de carácter desintegrador, ni descontentos arraigados en el instinto auto destructivo, advertir que España se dirige hacia la contienda civil es absurdo, considerando que el árbitro de la Unión Europea rige con absoluta seguridad su propio destino y el de todos los países que la integran sin convulsiones dignas de consideración y acreedora de toda credibilidad. Nadie pretende que España se pueda equiparar a una Venezuela bolivariana, lo que sería indicativo de una enfermedad terminal si la gente ignorara los males radicados en países que han llegado al empobrecimiento mediante la reivindicación golpista de la asonada popular en las calles. Este país está henchido de inteligencia para caer en la burda trampa de la estulticia totalitarista y la demagogia facilona del populismo.

Estamos todos de acuerdo en que no hay nada que temer, pero en esta lineal convivencia que disfrutamos en España es necesario aportar algo de alarmismo para no caer, digo yo, en el aburrimiento. Sabiendo que las cosas nos van a satisfacción incondicional de tantos elementos ideológicos tan bien avenidos, no está de más entretenernos con simulacros de alarma por si llegado un día toca divertirnos al estilo Goya garrota en mano, divertimiento en grado sumo, con esta situación surrealista que nos ha tocado vivir en pleno siglo XXI.

Si hubiéramos tenido un 11-M, punto de partida del declive ficticio de España, pensaría que, si no andamos con mucho cuidado, estamos en los prolegómenos de una convulsión social sin precedentes. Afortunadamente, todo lo que digo es absurdo porque Zapatero no existió y Rajoy es consciente de lo que nos jugamos en dos años más de gobierno. No pasa nada, todo controlado.

jueves, 12 de mayo de 2016

Un espejismo de sí mismo llamado Anson


  Al día de hoy muchas de mis columnas siguen ubicadas en primera posición por encima de todo lo escrito en artículos y noticias que aparecen en El Imparcial.es desde su fundación. Es decir, soy rentable para los aprovechados que me echaron sin pagar en dos años ni un solo euro. Actualmente esas columnas siguen atiborradas de publicidad. Hay que ser hipócritas, muy sinvergüenzas y carentes de mínima ética para parasitar de modo tan rastrero del trabajo ajeno.

  Alguien inteligente y honesto podría echar un vistazo a mis columnas pero no es esperable contemplando el percal periodístico. Si hubiera algún responsable de periódico que no fuera de moral sesgada y además poseyera inteligencia intuitiva, la suficiente, sabedor de sus méritos personales y profesionales de limpia intención para no envidiar a otros,  ya me estaría contratando para beneficiar a su empresa. Pero en España, desgraciadamente, lo que hay es mucho escribidor, abundante hipocresía sostenida durante décadas y no menos caradura. Fui a dar con una extraña especie de abusadores sin principios éticos. Es lo que abunda en España, además de los tontos solemnes.


  El presidente calla, tan ufano y distinguido. En realidad, Anson es un epatante ejemplo de quien parece ser alguien sin ser nadie. Un espejismo de persona que aparenta lo que no es y una identidad desconocida de sí mismo en cuanto a la imagen prefabricada que se ha pretendido dar de él, sin que sus obras morales estén en consonancia con las altas miras de su posición profesional y social que pretenden erigirle como edificante paradigma de la pulcritud personal. Es un fallido experimento llevado a cabo durante décadas, en un país donde pocos pueden presumir de honestidad.

 Anson lo parece; está hecho para ser un prohombre de esta España nuestra engañada por tantas falsas apariencias, pero se le empequeñece la distinción cuando permite injusticias e inmoralidades que convierten sus largos discursos en un paradigma del vacío de la  conciencia y en un espejismo de sí mismo. No es lo que es ni lo que aparenta ser, sino él mismo, sin ningún disimulo cuando actúa ridículamente como un abusador que cree que desde la perspectiva del pedestal nadie va a atisbarle sus malas obras individuales. Anson sin aplausos no es Luis María Anson, es otro, él mismo, una identidad oculta que sin embargo este blog ayuda a desvelar en Justicia a través de buscadores como Google. 

 Para muestra un botón.


   He procedido a realizar alguna búsqueda sobre Anson pero no con vocablos que impliquen negatividad como pueden ser: abuso, explotación, hipocresía, falsedad etc. que dan como resultado múltiples menciones directas a La Guarrada de El Imparcial.es. Ética según Anson. Cuando se trata de calificar los actos poco honestos que han tenido en El Imparcial.es que él preside, los resultados de la búsqueda son las entradas multiplicadas del blog.

 Por el contrario, he aplicado las búsquedas Anson con palabras motivadoras y contructivas-honradez, honestidad, dignidad, honor etc.- siendo los resultados del buscador los mismos que con las calificaciones negativas: las entradas de La Guarrada de El Imparcial.es. Ética según Anson.





 En 5 meses, los responsables de la guarrada están en evidencia, junto a El Imparcial.es y la Fundación Ortega-Marañón. Una proeza que desmiente al abusador y explotador como mentiroso y cínico Joaquín Vila, continuando además en primerísimas posiciones mis columnas en los buscadores. 


  Es como si internet convirtiera al espejismo que es Anson para la sociedad española, en una verdadera representación de sí mismo, calificado por sus verdaderas obras personales e intenciones abusivas, capaz de aprovecharse sin moral ninguna del trabajo ajeno.  

http://guarradaelimparcial.blogspot.com.es/2015/12/3-carta-abierta-al-escondido-anson.html 

  Cuando perpetraron la guarrada contra mi persona y mi trabajo-destruirme en la moral personal y profesional-me propuse demostrar que el inefable y nada ético Joaquín Vila me echaba, después de someterme a un execrable mobbing durante meses, por ser el más leído dejando en evidencia al intocable Anson y por brindar una calidad en mis columnas que concitaba la atención en las formas y el fondo creativo como argumental. 



  Al día de hoy, El Imparcial.es está en evidencia constante apareciendo junto a este blog, permanentemente, en búsquedas de web e imágenes de Google o cualquier buscador. Un hito sin precedentes para denunciar las malas artes profesionales de un Luis María Anson que está en el escaparate de la vergüenza junto a otros que han obrado con repugnante hipocresía con esta guarrada que se han echado encima de ellos como un alud; sigue incrementándose cada día, arrollando la falsa apariencia de estos individuos tan viles y necesitados de una lección a la altura de sus ruines falsedades.


  En breve, confeccionaré un dosier sobre la presencia de La Guarrada de El Imparcial.es. Ética según Anson en internet y su influencia para denunciar el abuso, la explotación laboral y la falta de ética practicados desde El Imparcial.es y la Fundación Ortega y Gasset-Gregorio Marañón, gigantes con pies de barro por el poco cerebro, carente de principios, de unos extraños responsables que no son lo que parecen ser. Yo me sigo encargando de mostrarles sin engaños. 

   Se me debe un pago que se considere justo y una disculpa por esta guarrada incalificable que pretendieron gastarme tan honorables, seguro que sí,  intelectuales.

http://guarradaelimparcial.blogspot.com.es/2016/01/anson-y-el-honor-hecho-la-medida.html 

  Sé lo que valgo pero con la consciencia de estar en un país de envidiosos, hipócritas, mediocres y ruines silenciados ante las verdaderas injusticias que se cuentan a decenas de miles, con el beneplácito, la cobardía y la hipocresía de encumbrados cantamañanas. Poseer calidad profesional, ser honrado, equilibrado, moral y ético no son requisitos para ser valorado en este país de aclamados mierdas.

 No hay más que ver el escaparate público donde los monos evolucionan.

viernes, 8 de enero de 2016

Correo enviado al presidente, Anson, al director, subdirector y editor de El Imparcial.es


  • presidente elimparcial.es
  • opinion@elimparcial.es
  • director@elimparcial.es
  • carmendelavega@elimparcial.es
  • editor@elimparcial.es
    
    Incalificables señores: 

   Vamos a por las 80 entradas de este blog-La guarrada de El Imparcial.es- que está radiografiando por la Red la catadura moral de algunos elementos parapetados tras las palabras huecas y el nulo ejemplo de humanidad. 

   Por cierto que me han enviado los estándares éticos y sociales de varias empresas que han contratado su publicidad en El Imparcial.es, y no tienen nada que ver con lo que ahí se practica con cierta vileza. Se me debe una disculpa por una guarrada repugnante, inhumana, propia de gente sin moral, y se me debe dinero, qué cojones, también por lo soportado y las 90 columnas posicionadas muchas de ellas en los primeros lugares de Internet como demuestro. 

   En tanto seguiremos practicando la parábola del sembrador, multiplicando las semillas de mi denuncia legítima; a ver si aflora la conciencia, la decencia y la honorablidad, rectificando que es gerundio y de verdaderos sabios. 

   El intento de humillación salvaje que se ha practicado no es de buenas personas, ni tampoco la explotación. Sed buenos, hasta ahora la actitud ha sido absolutamente detestable. 

   Ignacio Fernández Candela
  viernes, 8 de enero de 2016