GUARRADA

guarrada. (De guarro1). 1. f. Porquería, suciedad, inmundicia. 2. f. Acción sucia e indecente. 3. f. coloq. Mala pasada. Real Academia Española

martes, 16 de febrero de 2016

La intención psicopática de Joaquín Vila

 

  
  La cruel actuación de Joaquín Vila contra mí orquestando la guarrada que denuncio no es normal. Habría que ser un demonio inmundo para actuar así a sabiendas de los perjuicios injustificados que ha pretendido. Él no lo es. Ya dejé claro que no veo posible la existencia de un  ser tan desalmado como la apariencia puede engañar en la percepción de su persona.


  Si ya colegí que no es un hijo de la grandísima  capaz de propiciar un acoso y derribo cobarde contra mi persona y mi trabajo pretendiendo mi hundimiento moral hasta la vital extenuación; si no es un malnacido que borrara a propósito miles de valoraciones de mis columnas en las redes sociales con absoluto menosprecio a mi intensa y más que correcta labor desarrollada en El Imparcial.es, debía ser por otra causa igual de repulsiva pero al menos justificada.

  Si no es un marrullero de mierda que argumentaba con la consciencia de mentir sobre la "escasísima" calidad de mis artículos, desmintiéndole la valoración positiva acumulada durante mi extenso bagaje literario-incluidas las noventa columnas aportadas a El Imparcial.es sin cobrar un solo euro por ellas- ; si no era un manipulador apestoso que ha mentido a propósito sin ocultar un carácter explotador de la más baja calaña y un ruin código de ética que bien le podía servir para limpiarse el culo después de cagarla; si no era tan miserable como para ser un hipócrita de juego sucio, maltratador y de oscuras intenciones, había que buscar otras causas de estos comportamientos execrables que parecían convertirle en una misérrima concepción de ser humano carente de decencia.

  ¿Qué es lo que inspira para causar un despótico abuso procurando infligir daños morales irreversibles? Yo soy fuerte y curtido en dispares forjas que me acrecientan las fortalezas rebelándome contra las maldades ajenas, pero no ignoro la pretensión destructiva que ha practicado inmoralmente ¿Qué frívola capacidad de perjuicio es la que ha mostrado Joaquín Vila con una indiferencia tan monstruosamente personal? La única razón que se me ha ocurrido para explicar tantas aberraciones morales, es una patología indetectada acorde a sus comportamientos infames.Además parece ser una patología contagiosa o quizá sea el egoísmo visceral de elementos como Carmen de la Vega o María Cano Ezcorría, comparsas obedientes de mandatos enfermizos.

   Si Joaquín Vila no cree haber obrado como un hijo de mala madre, habría que buscar otras razones que le hayan impulsado a parecer un hijo de mala madre pero sin llegar a serlo. Quizá un trastorno mental no tratado que bien podría ser asociado a una personalidad de tintes psicopáticos, donde no hay consciencia del mal producido ni de las mentiras argumentadas para salirse con la suya, sin el menor remordimiento o consciencia de las guarradas que provoca durante su paso por la vida.

  Un psicópata no siente empatía por el prójimo ni hay exámen de conciencia que le valga. En principio es un perfil muy ajustado al caracter abusivo de Vila.

  Según un artículo de Discovery.com, existen ciertas características de la psicopatía que pueden presentarse en personas de aparente normalidad. Algunas de las referencias de lo psicopático podrían justificar estas guarradas que Joaquín Vila perpetra sin el menor atisbo de vergüenza ajena. Menos en lo del encanto, la oratoria, la simpatía y la facilidad conquistadora, Vila da el perfil que explicaría su carácter maltratador, la facilidad de esgrimir sus turbias mentiras además de exteriorizar su insensibilidad rayana en lo criminal. La hipocresía de Anson no queda a la zaga, pero es por esa soberbia crecida en los que se endiosan creyendo estar por encima del bien y del mal cuanto más dircursean sobre la moralidad de la que ellos prescinden. Polvo somos y en polvo nos convertiremos, diría a mucho dios de dioses.


Faceta interpersonal:
1. Tienen gran oratoria y encanto. Son simpáticos y conquistadores en primera instancia.
2. Poseen una autoestima exagerada. Se creen mejores que el resto.
3. Mienten patológicamente. Engañan sobre todo para conseguir beneficios o justificar sus conductas.
4. Se comportan manipuladoramente. Y, si son lo suficientemente inteligentes, los demás no notarán estas conductas psicopáticas.

Faceta afectiva:
5. No sienten remordimiento o culpa. Jamás se sienten en deuda.
6. Afectivamente son frívolos y superficiales. No conciben emociones, aunque pueden simularlas llegado el caso.
7. Les falta empatía. Son indiferentes. Y hasta pueden manifestar crueldad.
8. Tienen una incapacidad patológica para asumir su responsabilidad en los hechos. No aceptan sus errores. Por ello raramente solicitan una asistencia psicológica, ya que para ellos el problema siempre lo tienen los otros.

  Otro de los factores característicos de la psicopatía es que les gusta la vida de tipo parasitario. Un argumento científico que explicaría cómo tiene la vil desvergüenza de aprovecharse de mi trabajo sin que yo haya cobrado un euro, estando posicionadas muchas columnas mías en primeros lugares de buscadores y atiborradas de publicidad que siguen generando beneficios a los aprovechados de El Imparcial.es.

   Solo estas facetas  inherentes al psicópata explicarían por qué Joaquín Vila parece un malnacido sin serlo. Porque no lo es si es por un trastorno; ser tan guarro con la consciencia plena de serlo sería una aberración  susceptible de prevención como para encerrarlo en una celda. Afortunadamente, si es una anomalía psíquica lo que explica su detestable manera de ser, ya tendríamos suficiente atenuante como para explicar esta capacidad de encadenar cabronadas sin que le cambie un solo músculo de la granítica jeta.

lunes, 15 de febrero de 2016

Vergüenza de Vila y Anson: La Guarrada de El Imparcial.es, primeros lugares en Google



  La Ética según Anson retumba por Internet. Al poner la búsqueda genérica de "guarrada" en Google-y otros buscadores-, ahí está destacado el título y enlace al blog. Del mismo modo al poner "el imparcial.es" ya está posicionada La Guarrada de El Imparcial.es en primeras páginas. 

http://guarradaelimparcial.blogspot.com.es/2015/12/las-mezquinas-mentiras-del-director.html 

  Un blog que nació de la nada en Diciembre y que ya está puntero en la Red es una prueba más de la sucia mentira de Joaquín Vila sobre que nadie me leía. Ya he demostrado que los lectores se contaban por cientos de miles, incluso por encima de artículos de Anson que obtuvieron un millón de lectores únicos. Joaquín Vila es un aprovechado de muy baja estofa, según sus actitudes, que no paga trabajo y que se embolsa los beneficios generados en publicidad pertenecientes a mis columnas situadas en primeros lugares en Internet. A las pruebas ingentes me remito. 

http://guarradaelimparcial.blogspot.com.es/2015/12/la-inteligencia-reestructuradora-de.html 



   No hay más que tomar como ejemplo mi columna de "El único Pablo Iglesias", inamoviblemente en primer lugar desde hace más de un año por delante de todo lo escrito sobre el personaje, noticias y artículos, en El Imparcial.es durante estos años.


   La cara es espejo del alma. Hay rostros que parecen llevar la predestinación escrita. A alguno, por esa cara, le auguro una muerte súbita enfermo de putrefacción interior. Ignoro si por el cáncer que se genera en sus actuaciones de vileza extrema con un acumulado de guarradas que ha de ser muy numeroso o por una cirrosis hepática, por aquello de la apariencia física tan, digamos, desgastada. 

  A mí me parece bien que si se gana honradamente el dinero cada cual se lo gaste en putas para sí mismos o en consoladores para sus mujeres porque no dan la talla en la cama; o que metan a sus hijos en clínicas de desintoxicación; o que rellenen las orondas tripas degustando viandas pantagruélicas hasta que les reviente el nivel de colesterol o esnifen cocaína en tanto dan discursos sobre la sanidad social. No me parece mal que una hija de puta crie futuros hijos de mala madre a imagen y semejanza de los cánones morales de sus padres. Me parece bien, mientras no sea uno repugnante caradura que se aprovecha del trabajo de personas honradas con un modo abusivo y rastrero propio de delincuentes.
  
http://guarradaelimparcial.blogspot.com.es/2015/12/la-sacrosanta-explotacion-enterrada.html?spref=tw
 
 Yo soy muy sano, no he tomado drogas en mi vida, ni me he ido de putas porque, a diferencia de babosos con picha corta, nunca he tenido problemas para relacionarme espontáneamente. Hago deporte para mi cuerpo y mi mente;  me importa mi prójimo siendo mis intenciones de conciencia sana, pero no puedo permitir que unos ladrones de mierda me roben lo que me corresponde por derecho y menos que en esta vida cualquier facineroso sin conciencia pretenda pisotearme personal y profesionalmente. Antes prefiero hincarle el consolador por las narices al abusador nauseabundo  y sacárselo por el trasero que la indefensión ante tanta alimaña que anda suelta por España. A cada uno lo que le toca según sus obras.

  Continuaré escribiendo sobre los guarros que hacen guarradas, como diría el personaje Forrest Gump. Iré creciendo del mismo modo que un mundo microscópico termina invadiendo la existencia más consistente hasta consumirla. Solo que yo no represento un virus, sino el sistema inmunológico que se enfrenta a estos males sociales de la hipocresía que Vila o Anson disimulan, con una desvergüenza poco acorde a la honradez que se podría suponer en tan loables escribidores sobre la integridad social y demás monsergas.

  La perseverancia es clave del éxito en cualquier actividad o propósito de la vida. No existe una percepción real sobre la apariencia de las cosas, por muy pequeñas o grandes que puedan parecer. Al igual que se advierte el infinito en el macrocosmos o el microcosmos fundido en los prodigios de la existencia, ante la tenacidad de lo perseverante lo pequeño puede acabar convertido en grande y lo grande en minúsculo. Basta incidir en lo permanente para transformar lo que parece inamovible. Persistir es poseer capacidad para cambiar situaciones.

  Nissan, Iberia, Movistar, La Caixa, Ikea...  ¿Esto no lleva rendimiento económico, estafadores repulsivos?

En tanto, mis columnas, posicionadas en primeros lugares de manera ininterrumpida, siguen atiborradas de publicidad que paga las putas, los consoladores, las clínicas de desintoxicación, las drogas y los banquetes de estos oportunistas enmierdados de avaricia y parasitación. 

  Con solo que me hubieran abonado lo que me corresponde en buena lid, seguro que se habrían pagado menos furcias fuera de matrimonio en un año o se hubieran comprado para uso personal de los aprovechados una colección de dildos de lujo con el fin de darse todos placenteramente por culo en una orgía de la Fundación morosa; no intelectualmente hablando que para eso ya le basta a España con las columnas semanales y discursos de estos poco honorables cínicos, con amplias cara duras solo comparables a los gordos culos de sus mujeres.  Las que aprovechan también la explotación laboral comiendo en una porqueriza donde todos porfían por llevarse a la garganta el más guarro y parasitario de los bocados. Gorrinos de altos vuelos y enfangadas conciencias.

jueves, 11 de febrero de 2016

Las sombras profesionales y personales de Luis María Anson


  El periodismo en España está sobrevalorado con la presunción de una ética profesional que es tapadera de intereses poco afectos al beneficio público. No existe un compromiso ético, todo es una pose engañosa. Si no existe ética solo queda la especulación que abre la posibilidad a la compra venta sin escrúpulos de la información, o a la opinión dirigida a reforzar poderes muy concretos al margen del provecho en el país.

  Luis María Anson me  ha demostrado, ridículamente, carecer de una ética elemental en asuntos de trascendencia menor, ¿cuánto más habrá prescindido de esa ética en asuntos de mayor calado? Sospecho que ha sido la tónica decadente de un hombre que ha crecido en fama cuanto más ha ocultado el modo sobre cómo conseguirla.

  Hay poco periodismo honrado en España. Subyace una generalizada tendencia a la hipocresía, a la miserable comunión con el egoísmo, la egolatría, la estupidez y la indiferencia por lo que verdaderamente importa y pasa inadvertido. Un periodismo hecho por imbéciles para imbéciles. De ahí la imbecilidad conjunta que ha convertido España en un espacio ingobernable y de difíciles convivencias.

 Ante la evidencia de un código ético poco comprometido con la honestidad personal, es razonablemente sospechoso pensar que haya existido una política de comunicación periodística condicionada por la desmedida ambición profesional, en consonancia con la corrupción encubierta que se ha omitido a cambio de favores y dispendios, tanto por el silenciamiento de las noticias como por la tergiversación de las informaciones.

  El intento de golpe de Estado de 1981; la expropiación delictiva de Rumasa en 1983; el asesinato de las niñas de Alcasser; las víctimas de la Talidomida sin Justicia cabal que las indemnice; el 11-M etc. son esos misterios sin resolver o causas olvidadas que, precisamente por lo miserable del silencio o la estafa informativa, han sido las huellas de podredumbre que nos han guiado hacia expectativas muy oscuras.

  No existe periodismo imparcial sino sometido al discurso de la demagogia, a la conveniencia del silencio y a los beneficios pecuniarios en función de los intereses de diversos lobbys que engañan, desde diferentes prismas ideológicos, a una sociedad sobre la que influyen con moralinas ya poco creíbles. Como son los discursos de Anson, propenso a disimular la falta de ética con la parafernalia de un intelectualismo pútrido en el ejemplo moral.

  Como Anson, Joaquín Vila, El Imparcial.es, no hay poca farsa en el entramado de la prensa, la radio y la televisión que nefastamente exhiben sus inutilidades mientras el país se abisma en las consecuencias de tanta hipocresía sostenida durante décadas.


  Así he podido comprobarlo estos años en que he mantenido una relación directa con los medios de comunicación en conjunto. He tratado con los periodistas y comunicadores punteros de España, constatando que una cuestión distinta es lo que se planifica detrás del público y otra la manipulación a medida que llega a los lectores o a los espectadores.

El periodismo español-existen honradas excepciones- es complaciente cuando interesa, cobarde y  sumiso si se le paga por no traspasar ciertas líneas. Interesado y de insana conciencia. Es como es, porque los periodistas actúan según los criterios de la deshonra que les lucran las cuentas corrientes. Todo falsedad.

  Una pantomima de profesionalidad y servicio social que disimula la verdadera esencia periodística que aquí estriba en la desvirtuación de la realidad a gusto y capricho de los poderes establecidos; ya sean políticos, sociales o financieros.

  En ausencia de una ética elemental solo queda la sospecha acrecentada del engaño público hecho a medida de los pagadores de turno que han costeado carreras profesionales o méritos adquiridos a cambio de un servicio prestado y vendido al mejor postor. De ahí la crisis de valores que ha redundado a su vez en una crisis política que deviene de la indignación de una ciudadanía que ha advertido la mentira de un país construido a base de amañar informaciones por parte de sus más destacados representantes periodísticos. 

   Al día de hoy la prensa, la radio y la televisión siguen vendiendo sectariamente esa influencia social contradictoria que nos ha dirigido hacia la única dirección del radicalismo ratificándose el fracaso del consejo moral con el que los periodistas han hundido España después de cuarenta años fabulando la realidad: un estrepitoso fracaso del que personajes como Anson son influyentes orquestadores sin credibilidad y con la honra perdida en el bagaje de una falseada democracia que, en su declive, se adentra por un escarpado sendero de discordias bordeando el abismo de una crisis definitiva.

  Los ciudadanos pueden agradecer a alargadas sombras como la de Luis María Anson y compañía, tantos males que hoy emergen después de permanecer impunes demasiados años. Orgullosos pueden estar del inmundo legado que dejan después de aprovecharse de un sistema  hecho a imagen y semejanza de sus avaricias.     

miércoles, 10 de febrero de 2016

Los parásitos de El Imparcial.es "acojonados" con el panorama político

 

  Y no me extraña: las ratas campan por sus respetos hasta que aparece un raticida; los terroristas matan a placer hasta que se les enfrentan las Fuerzas de Seguridad del Estado; los psicópatas cazan a sus víctimas en tanto la Policía no los captura; los monstruos que torturan a un niño no dejan de infligir daño si no son detenidos.

  Del mismo modo, los hipócritas y parásitos que se nutren con gran injusticia del trabajo y el esfuerzo de personas honradas, pueden encontrar el fin de sus putadas impunes mediante la persecución política que amenaza cerrar medios de comunicación, tal cual se teme sea la intención del Frente Popular que se está pergeñando en España.

  Aun siendo muy crítico con la manipulación socio política de las nuevas hornadas de hombres de Estado que se avecinan, entiendo perfectamente el rencor, las ganas de revanchismo, la presa a punto de estallar contra tanto miserable respetado en una sociedad de tramposos que se ha escorado hacia el radicalismo; una situación inédita que se ha dado por  una ciudadanía harta de soportar explotadores de baja ralea al estilo nauseabundo de Joaquín Vila y Luis María Anson, junto a la insigne y sectaria Fundación Ortega-Marañón, todos carentes de ética elemental y decencia moral.

  Después de pasar por la inadmisible guarrada de El Imparcial.es, me importan tres mierdas que conduzcan a los cínicos de este país- que han llevado a la ruina a millones de ciudadanos-hacia el mismo tamiz de la chulería repugnante que lleva escrita en el rostro algún perturbado director de periódico. Si multiplicamos aberrantes casos como los provocados por estos malandrines de baja estofa, que siguen aparentando en sus columnas dignidad allá donde la han perdido, podremos justificar la debacle social que se ha producido por el imperativo de hipocresía que actualmente, verbigracia, representa El Imparcial.es. 

  No cuela la opinión de estos seres desalmados, viciosos, avariciosos, tramposos y mezquinos que deben de estar muy acojonados dado que un gobierno de extremismos puede dar lugar a una convulsión social donde muchos abusadores figurarían como dianas de las iras que hasta ahora han sido sometidas por el imperio de la Ley. Sin embargo, no hay ley que valga si finalmente desde el poder se insta a la persecución de todos aquellos que pueden considerarse culpables de la desestabilización en la que hemos desembocado por estos comportamientos explotadores con los orquestadores muy localizados.

http://www.elimparcial.es/noticia/160768/rel/Los-socialistas-que-pueden-evitar-el-pacto-con-Podemos.html   Último artículo publicado por el explotador, caradura y "acojonado" Joaquín Vila.

  Deben de temblar viendo cómo un proyecto de carácter engañoso y parasitario se puede ir al traste, con una huida en estampida de la inversión publicitaria en un periódico falaz que se convertiría en presa de un gobierno de extrema izquierda. Porque, ¿qué empresa iba a invertir su publicidad en un periódico que se dice liberal durante un gobierno de radicales? Malos augurios para estos profesionales de la explotación.

  Parece que España se va a la mierda, aunque siempre saldrá a flote por el tesón y la valía de sus sacrificados ciudadanos. Hay una transición en la oscuridad pero saldrá el Sol tras la tormenta. No pasa nada si durante ese proceso los responsables de tanta injusticia social que ha trascendido en el malestar de las urnas, algunos de estos elementos chulescos y parasitarios, son tomados por sorpresa y pasados, es un decir, a cuchillo convirtiendo la palabra vacía de la falsedad en ejemplo fehaciente de escarmiento. 

  Según salieran por las puertas hacia el paro Vila, Ezcorría, de la Vega, Anson y todo el ejército de aprovechados que hay en España viviendo a tutiplén abusando de gente honrada, ahí estaría yo, es un decir como lo de pasar a cuchillo, haciendo zancadillas con las que verlos caer de bruces para que no olviden lo detestable de sus inmorales acciones. Tiempos interesantes y jodidos se avecinan.


martes, 9 de febrero de 2016

Los viles que provocaron la guarrada de El Imparcial.es

Twitter biondinesco, de Agosto de 2015, asociado a @elimparcial.es. (Solo un malnacido es capaz de estas guarradas manipuladoras).


  Oh, pobre mamma de la biondini que por todo descanso en la tumba tiene la maldición de contemplar la esencia del hijo que parió: traicionera y sucia, recalcitrantemente cobarde y sumamente estulta. Debe de estar el cadáver aplastándose de rabia contra el ataúd si es que no se volatilizaron las cenizas que ya se habrán posado sobre los suelos del averno. Maldita es la condena de engendrar un ser maligno sobre la Tierra aunque a muchos les parezca tonto y deje la imagen de Italia hecha unos trapos en esta España sufrida, harta de soportar tanto tontaina.





  Asco. Estoy muy harto, crudamente harto, de soportar la inmundicia que he conocido estos últimos cuatro años.
  
  Imagínese procurando llevar una vida honrada, limpia, competente y solidaria, sensible a las necesidades de los demás, ecuánime y de limpia conciencia, sin sospechar de una sombra ruin que conspira a sus espaldas para machacarle la existencia, desvirtuar los méritos de su persona y procurarle la traición inesperada. Imagine una víbora silenciosa, reptando para facilitar toda clase de perjuicios allá donde vaya, cobarde y ruinmente. Luego contemple el rostro de la estulticia que representa Antonio Biondini al que en la prensa, entre bambalinas, conocen como el gigoló que vino a España a dar un braguetazo y terminó dado por culo, tal y como me comentó un profesional del tema.

  Este infame niño de papá crecidito que pidió un millón de euros a su papaito italiano-eso dicen los que lo sabrán de buena tinta-con el fin de pagar entrada para pertenecer a la otrora rica familia Ruiz-Mateos, es la sombra traicionera que ha maniobrado a mis espaldas envenenando a algún facineroso de El Imparcial.es, que ya puesto en el recelo de la envidia me procuró la guarrada que denuncio en este blog.

http://laverdaddelapolitica.blogspot.com.es/2015/10/espana-huele-mierda.html   Blog: La verdad de la política.

  Biondini es el niñito de su mamma y de su papa que no se esperaba un plan tan torcido como sus retorcidas intenciones dando el cante-braguetazo-con la hijita de papá de Ruiz Mateos-la del "papaito te quiero" pero te inhabilito para quedarme con 250 millones de euros-, para luego hacer perder a su padre italiano esos milloncejos que usó como inversión saliendo el tiro por la culata, o la jugada por el culo como dicen no pocos periodistas.

  Este traicionero energúmeno-se comportaba como tal- que conocí gritando durante meses que hay que matar, matar, matar... es la víbora traicionera que ha ejercido sucia influencia para que Vila, vilita, haga honor con la despreciable obra a lo mal encarado de su aspecto.

Carlos Costales del genial Rebuznómetro, caló al elemento:

 http://rebuznometro.blogspot.com/2015/10/la-opinion-de-carloscc-antonio-biondini.html

  Además de él, hay otras menganas que se han movido a mis espaldas, sembrando discordias que solo gente muy guarra es capaz de diseminar dando puñaladas sin ir de frente.


 Un modus operandi muy rastrero también de Isabel Fernández Quiñones: creaba las sombras de la sospecha como piezas de un puzle incompleto para que llamaran la atención de los destinatarios en Twitter que ignoraban de qué se trataba. La intención era tan vil como quien la impulsaba. Así fueron enrareciendo el ambiente correcto que mantenía con El Imparcial.es.

  Isabel Fernández Quiñones haría las delicias de cualquier justa y actual inspección de Hacienda, pues no solo los directivos de Nueva Rumasa que acaban de ser condenados pudieron cometer fraude fiscal.


 
  La susodicha estuvo arrimada a José María Ruiz-Mateos durante doce años en que se manejaba el dinero negro con una facilidad de la que se benefició mediante la firma de vales monetarios que la ex secretaria personal del empresario percibió presuntamente sin ningún control fiscal. Es lógico pensar que si todo el mundo allí se vio implicado en delitos con Hacienda, Isabel Fernández Quiñones debió de percibir presuntamente tales cantidades dinerarias que serían evidentes si se analizaran los ingresos y gastos percibidos y deducidos durante más de una década.



  De todo el entramado que está en los juzgados, esta señora es la única que no figura en ninguna causa abierta, cuando fue conocedora absoluta de cuanto allí se gestionaba.

La lógica es aplastante: ¿No se enriqueció, presuntamente, con dinero negro Isabel Fernández Quiñones, quien estuvo durante doce años con José María Ruiz-Mateos? Debería existir una obligación legal para investigar tan inevitable  premisa. Sería justa recogida que esta engañadora, sembradora de sospechas infundadas, fuera juzgada si se descubriera un origen poco honrado de sus ganancias en Alondra, 2. 

Porque José María Ruiz-Mateos justificaba la rebeldía por el expolio de 1983 que fue un asalto delictivo contra su patrimonio legal. Otra cuestión son los parásitos y sinvergüenzas que aprovecharon la coyuntura sin dar cuentas al fisco.

lunes, 8 de febrero de 2016

Extraño sueño: Anson travestido, Vila empalado


  Qué enigma es el cerebro cuando dormimos. La mente juega esas malas pasadas que el subconsciente disfraza de misterio, ¿a modo de interpretación inverosímil de una realidad donde reaccionamos con emociones extremas ante las vicisitudes que nos enojan hasta la visceral indignación? Podría ser porque este sueño que tuve es del todo escatológico y de muy mal gusto, ya verán,  como la guarrada que Vila y Anson han practicado contra mí con poca decencia personal. Ésa es la cochina verdad.

  Siendo la guarrada de El Imparcial.es una de esas realidades asqueantes de esta vida donde cuesta creer que existan tantos parásitos de actuaciones tan repulsivas, no hay nada mejor que la divagación del sueño para intentar entender la naturaleza de unas circunstancias tan insanas y traicioneras que solo gente deshonesta como Joaquín Vila o hipócritas, según sus obras, como Anson pueden protagonizar. Porque protagonistas han sido estos dos-quienes no pagan por el trabajo y abusan suciamente de la gente honrada y trabajadora-de un sueño extraño que, tal cual fue, con perdón vengo a resumir:

   En una gran superficie comercial, adornada con bustos de Ortega y Gasset y Gregorio Marañón que lucen pinzas en las narices, entran Anson y Vila percibiéndose el ruido de sus extrañas pisadas que ensordedecen con eco atronador un espacio ausente de público; son seguidos por un ejército de seres amorfos que llevan escritos en las estrechas frentes "El Imparcial.es" y "Fundación Ortega-Marañón". 

  Anson viste un traje y anda con torpeza debido a un encadenamiento de condecoraciones que le cuelgan del cuello y que va arrastrando pesadamente a sus espaldas, casi estrangulado pero avanzando lentamente. Observo en el pantalón un descosido a la altura de su ano que va defecando sobre el orgullo  de los premios, convirtiendo su caminar en un hedor insoportable que aspira la extraña comparsa, con el director a la cabeza, como si se tratara de una ambrosía celestial . El piso está dominado por la diarreica huella pero presto está Joaquín Vila que lame los metálicos reconocimientos tragándose la mierda al paso de esa repugnante comitiva que parece rellenar esa pesadilla extra dimensional con un tufo que llega hasta el último rincón del centro comercial.

  Apenas Vila se ha limpiado las cagarrutas de su boca, presuroso corre a lengüetear el traje de Anson quien camina tortuosamente hacia una tienda de lencería.

  Traspasa las puertas el académico con un refulgente brillo de ilusión en los ojos y toma en sus manos una colección de ligueros y ropa interior que se prueba con el caluroso aplauso de Vila, quien no deja de chupar el traje aunque Anson ya se ha deshecho de él. El insigne periodista se prueba las féminas galas y cuando se dispone a abandonar la tienda con la ropa interior puesta, suena la alarma de las columnas que advierten sobre el hurto que puede perpetrar un amigo de lo ajeno.

  Como si lo estuviera viendo yo mismo le digo a Anson que puede hacer el ridículo que quiera y disimular, pero que al menos pague por lo que se lleva. Entonces el Premio Príncipe de Asturias pretende pagar con una condecoración gigantesca que se saca de la manga de las Humanidades y se la niega una dependiente arguyendo que eso es de valor falso.

  Contrariado porque la vendedora no le deja pagar con diplomas y medallas, al final tira de la oreja de Vila que, llevando tatuado un montón de publicidad en la piel tostada que parece bronceada en el averno, arroja por el culo billetes poniendo muy contento a Luis María Anson. Paga con el dinero engendrado fecalmente por el director y siguen caminando por el centro comercial habiendo desaparecido la comitiva de los seres monstruosos y quedando ellos solos. Anson camina con dificultad sobre unos zancos que pretenden hacerle más alto, pero sigue igual de bajo; continúa defecando sobre las medallas que limpia con la lengua Vila y luce con presunción la ropa femenina; lencería que en su cuerpo queda estrambóticamente reflejada a pesar de que Anson sigue caminando presumido como si Vila siguiera arrebañando el traje con el que entró en la gran superficie.

  A continuación, Anson seguido de un inseparable Vila que sigue recogiendo las cagadas del jefe con la boca, saboreándolas sin la menor mueca de asco añadido pues su rictus es el mismo que suele mostrar en la vida real, entra en un sex shop donde le prueba al subordinado un surtido de consoladores, deformándose la cara con muecas imposibles cuanto más se le introduce un elenco de dildos que Anson maneja con gran habilidad hasta empalarlo.

  Le va soltando billetes de quinientos euros que Vila coge con la boca sin dejar de relamer la mierda del encadenamiento de premios y condecoraciones que el académico sigue arrastrando sin parar de defecarlos.

  En ese momento aparecen Ezcorría y de la Vega moviendo al alimón los bolsos, disfrazadas de arpías que cogen entre sus garras a Anson moralmente travestido y Vila sumisamente prostituido, abriéndose bajo los pies de todos ellos un suelo de donde sale un apestoso olor a azufre y se avistan grandes llamaradas. Ese suelo los traga y se vuelve a cerrar permaneciendo un olor a carne quemada... pero afortunadamente el pestazo de la mierda desaparece.

  Un perro muy civilizado se acerca, recoge las condecoraciones y premios que Vila no pudo lamer y limpia pulcramente lo que los humanos habían enguarrado...

  Y desperté. Siento haber explicado este surrealismo grotesco y repulsivo que, si lo analizo bien, posee un significado muy ajustado a la realidad. El problema es que ese soñar habrá durado poco en la medida intemporal de mi dormitar, pero despierto sigo advirtiendo un tufo a inmundicia que expelen en la vida real tanta deshonestidad e hipocresía. Lo verdaderamente apestoso es ir de insignes con bajeza de caraduras en asuntos de básica moralidad.


  A ver si en próximo sueño se escenifica el pago por mi trabajo excelentemente realizado y que sigue posicionado en primerísimos lugares como lo más leído de El Imparcial.es. Pero que el pago no salga del culo de Vila. Eso sería dinero sucio, como el que se han embolsado con esta guarrada. Lo prefiero de caja, de esa misma caja de la que cobran unos aprovechados que ni en sueños parecen tener un mínimo de decencia.

jueves, 4 de febrero de 2016

En Carnavales o Halloween, Joaquín Vila no necesita máscara


  Tan cercano el carnaval, Joaquín Vila no necesita máscaras para las fiestas. Se las ahorra por la cara, como el dinero que se embolsa tramposamente sin pagar por mi trabajo del que se ha lucrado y sigue lucrándose El Imparcial.es.

  Joaquín Vila tuvo apariencia de humano siendo la de hoy la de un trol... un trolero cuya cara se asemeja a esas influencias malévolas que parecen inspirar repugnantes actos de abuso, caradura y decencia esquiva tal y como delatan sus acciones, que relato profusamente en este blog, bastante despreciables y parasitarias.

  Me dicen que no se entiende cómo un tio tan feo puede posar con esa presunción en las fotos sin que se le caiga la cara de vergüenza, al imaginar la impresión nauseabunda que causa una sonrisa con tanta falsedad.

http://guarradaelimparcial.blogspot.com.es/2016/01/carta-abierta-al-angelical-joaquin-vila.html 

  La fealdad en su caso es un atributo para sus semejantes porque nadie puede decir que no estaba advertido de tratar con el ser que se transparenta tras esa imagen tan genuinamente malvada.  La verdad es que encontrarme con su hipocresía fue algo inesperado pues pensaba que las zancadillas de meses antes provenían de otra elementa. Por sorpresa salió el individuo desde el escondrijo de la traición.

  Antes debió de ser más normal el físico, pero los años han ido deformando la apariencia hasta transformarlo en un esbozo de sí mismo; tal vez las deformidades se van adquiriendo según el acumulado de  las guarras maniobras que se lleven a cabo para ascender profesionalmente.

  No es extraño que encontrara como mentor a un Anson-que en estos últimos años de su vida representa el cinismo recalcitrante aún bien disimulado-, necesitado de secretos y cierto oscurantismo para que no se perciban las huellas del origen de sus afamados méritos. Alguien que actúa con la indiferencia que se ha mostrado ante el oportunismo parasitario y la ejecución de repugnantes guarradas contra mí, no es veraz en los triunfos por el honor que no se demuestra. 

  En cuanto a Luis María Anson para carnavales no necesita disfraz; le sirve el cotidiano para vestirse de probo hombre. Lo que haya en el interior pese a lo que refleja el pulcro exterior... sabrá él.

miércoles, 3 de febrero de 2016

100 entradas denunciando la guarrada, ya son punteras en Internet



  No podía ser de otro modo. El tesón indignado contra la injusticia y por el desenmascaramiento de los farsantes ha inspirado en dos meses cien entradas con más de once mil visitas. Ante las guarradas de gentualla sin condición moral solo cabe la defensa sin ambages.


  Si se pone en Google la búsqueda generalista de "guarrada", aparece el blog de La Guarrada de El Imparcial.es. Ética según Anson, solo por detrás de las definiciones del diccionario entre cientos de miles de búsquedas. En dos meses he conseguido lo que acostumbraba con mis artículos de El Imparcial.es: primeros lugares repetidos que despertaron el recelo tramposo del inefable Joaquín Vila y alguna comparsa de El Imparcial.es, envidiosa ella junto al presidente del deshonor que me ha resultado ser Luis María Anson. 

  En la Red está asociado El Imparcial.es con el concepto de "guarrada", "explotación", "caradura", mobbing", "abuso" etc.

  Estando el país hecho unos trapos no fue casualidad que en El Imparcial.es mostraran la peor cara de la hipocresía que ha arrastrado a la ruina a muchos ciudadanos. Explotación sin decencia, sin moral, carente de escrúpulos y de la mínima vergüenza para esconder las intenciones ruines de una pandilla de vividores con ínfulas de doctísima caradura.


  La gentuza ha proliferado en este tiempo; indeseables que aprovechan la crisis para abusar de la manera más repulsiva y encubiertamente delictiva. Quizá los tribunales no sean lo ecuánimes que sería deseable, pero si el desorden campara por sus respetos, la calle tomaría justicia por la mano. Son muchas las víctimas de estos malhechores con apariencia de dignidad.

  Tengo muy localizada a esta secta inmunda de los privilegiados que explotan sin escrúpulos el trabajo ajeno y pretenden destruir a las personas honradas con una indecencia rayana en lo criminal.

  100 entradas denunciando la falsedad de estos intelectuales de postín que han rellenado sus orondas tripas a base de robar lo que justamente les corresponde a otros.

  Luis María Anson no es paradigma de honestidad en España si con algo tan nimio se enguarra hasta las cejas y Joaquín Vila es muestra de la miserable condición de un país destruido gracias a usos parasitarios que prescinden de toda moral y fingen honradez inexistente.



  Las mentiras de Joaquín Vila sobre que no me leía nadie han quedado desmontadas demostrando con este blog-que partió en Diciembre desde cero-un posicionamiento puntero tal y como sigue existiendo con mis columnas de El Imparcial, muy por encima de otros artículos y noticias. Al día de hoy, después de la guarrada perpetrada por Vila con la aquiescencia de Anson, esas columnas mías en El Imparcial.es siguen posicionadas en primerísimos lugares.

  El único Pablo Iglesias sigue, después de dos meses transcurridos desde que algún guarro practicara guarradas, en primer lugar, por encima de todo lo escrito, noticias o artículos, en El Imparcial.es sobre Pablo Iglesias hasta la fecha. 


  Escribiendo "contienda civil" en Google aparece el artículo mío de corte sarcástico, Hacia la contienda civil, en primer lugar por encima de Wikipedia y diccionario de la RAE durante más de un año. Y así muchos más.

  Lo de mi "escasísima" calidad de mis columnas que esgrimió Joaquín Vila,  demuestra la rastrera y nauseabunda razón de ser de un mendaz maltratador que si en lo público es descaradamente chulesco con aires de matonismo, no puedo imaginar cómo será entre las cuatro paredes de una vida donde nadie le observa. Es evidente que buena persona no es, ni de lejos.

  Joaquín Vila me ha robado y además ha pretendido lesionar mi autoestima personal y profesional. Su cara, esa cara que vi en la Fundación Ortega-Marañón junto a la cínica sonrisa de la subdirectora María Cano Ezcorría ya me auguraban, soy intuitivo, que no estaba tratando con trigo limpio. 

http://guarradaelimparcial.blogspot.com.es/2015/12/hipocritas-y-manipuladores-en-el.html 

  Seguiré denunciando, con perseverancia indignada que sustituye la justicia callejera,  lo que considero lacras de este país que deberían ser extirpadas para una buena salud moral de la sociedad que estos cínicos pretenden aconsejar con discursos apestosos, encubridores de acciones aún más repulsivas tras la máscara de la solemnidad. Y una mierda, hipócritas y aprovechados.

  Pagad por mi trabajo posicionado al día de hoy con ingente publicidad en primeros lugares de la Red y disculpaos. Es lo decente pese al extraño código ético de un Joaquín Vila cuya vileza terminará arrastrando a El Imparcial.es hacia el caos. Malos tiempos se avecinan para tan excelsos hipócritas.

martes, 2 de febrero de 2016

Luis María Anson, intelectual de guante blanco


   La intensa experiencia me ha demostrado que el lisonjero es un buscador de conveniencias, capaz de apuñalar a la mínima oportunidad de una traición.

  Si ha decepcionado fue visceralmente. Después de comprobar la cínica teatralidad que me ha demostrado, me entristece leer a Anson en su Canela fina de El Mundo o Al aire libre de El Imparcial.es. Hay que tener mucha jeta para no cumplir con una mínima exigencia de moralidad y sermonear al país aparentando ser un referente de integridad que ya no pocos ponen en duda. 


  Para muestra un indignado botón de los comentarios de este blog:

  Charneguet:

  Lo de este huele bragas, es de juzgado de guardia, Ignacio. Yo que suelo no solo olerlas, sino que hasta me las como, decir que a golfo no me gana nadie. Pero siempre mantuve que hasta para ser un golferas se precisa unos mínimos de calidad personal, de clase interior, porque la nobleza obliga. Es algo que el lacayuelo Ansón, doctorado en genuflexia por la universidad Yale-Vale, ignora. ¿Premio Príncipe de Asturias de Humanidades?...jajajajajajaja...!Ni el del "Conejo de Eva"!...Un título que los camioneros de club de alterne lo llevarían con mas hombría y dignidad que él.

  Francisco Pelufo Martínez

  Querido amigo y colega Charneguet, por supuesto que huele a bragas, cualquier furcia de las Ramblas o del barrio chino de Valencia las lleva más limpias que las suyas. La dignidad no se enseña, hay que tener mucha clase para ser digno y el lobo  del cuento de Caperucita Roja es mucho más digno que estos zorros de la vieja guardia.  

  En vista de la falsedad que estila, al académico le viene bien el lenguaje coloquial y hasta vulgar para describirle. Hay actitudes chabacanas tras su insensibilidad e indiferencia por las injusticias. No atesora mucho honor quien lo representa sin merecerlo. De eso sabía el pueblo cuando en las revoluciones exhibía a los hipócritas que lo habían llevado a la ruina, para dar cuenta de ellos en las guillotinas. 

  No todo el mundo capaz de robar perpetra la maldad del mismo modo. Existe el facineroso que bardeo en ristre asalta a sus víctimas causando un daño evidente, indiscreto e instantáneo. No es la misma manera de actuar que ejerce un ladrón de guante blanco cuyos perjuicios son solapados, silenciosos y duraderos, pues la discreción facilita la perpetuidad del delito hasta que se advierte el mal.

  En España ha habido malos sin disimulos; los menos dañinos. Peor es que hayan preponderado muchos males con apariencia de honradez. Así nos encontramos al término de muchas décadas con falsos guías que han escenificado esa honradez prescindiendo de  la dignidad personal en tanto no fueran observados públicamente. Hipocresía recalcitrante pero bien disimulada.

   Anson a conveniencia es halagador a la cara, ladino en la distancia que no escucha ni le observa. Falso.

  Es chocante que un Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades haya hecho tan poco contra las grandes injusticias de este país. Luis María Anson recibió los premios por los servicios prestados-bien sabrá él a qué oscuros señores habrá servido- en un país donde la mentira, la conspiración y el juego sucio han sido reglas perennes del enriquecimiento para muchos personajes con pocos escrúpulos. Anson ha enterrado el talento de la parábola, como si tanto premio solo fuera la recompensa pactada a actuaciones contrarias al espíritu de tanta condecoración humanitaria y cultural.

   A Luis María Anson se le podría denominar intelectual de guante blanco, siendo así la persona con influencia que engaña con palabras a una sociedad de la que se nutre con actos deshonestos, abusivos, cínicos y discretamente poco aleccionadores. Todo lo contrario en lo privado de lo que se representa en público.

   Cuando los farsantes quedan al descubierto, el resto de la sociedad que los respeta tiende a mirar hacia otro lado siempre y cuando no se traspasen los límites del deshonor que puedan provocarles una caída personal. Anson está muy sostenido por la falsedad de España, pero tarde o temprano las obras corrosivas terminan pudriendo la armadura de la impunidad y hasta el féretro donde se ajan los restos mortales.

  Lamento profundamente mostrar la indignación que me produce el comportamiento anómalo de gente que debería estar al margen de la parasitación social y el abuso con la explotación indecente; como las de El Imparcial.es que preside alguien que desdice con hechos sus discursos sobre la integridad social y política. 

  Porque no hay fama de honradez que perdure si la deshonestidad lo desmiente, por muy intelectual de guante blanco que se finja ser Luis María Anson ya huele al descrédito de su obra privada.

lunes, 1 de febrero de 2016

En España, ni Anson es quien parece ser


  España es un país donde los sinvergüenzas han proliferado en olor de multitudes. No es culpa solo de los que admiran con poco tino a los estafadores que la han llevado hacia la ruina institucional, política y económica, sino también de los grandes actores del esperpento español que han mostrado sus mejores caras ocultando los defectos con una hipocresía muy común en la idiosincrasia de nuestro pueblo.

  Cuesta creer que una relación tan correcta con El Imparcial.es,  desde el principio mera apariencia por lo que se ve, haya degenerado en una muestra de parasitación e iniquidad que encarna a la perfección Joaquín Vila, un director de periódico que por la cara impone un despotismo arraigado en la carencia moral y en la deshonestidad sostenida que pone en tela de juicio ya no la profesionalidad de él mismo sino la del propio Luis María Anson y la Fundación Ortega-Marañón.

  El concepto que yo tenía del académico, antes y después de conocerle personalmente, era respetuosamente satisfactorio. Pero después de tratar durante años a hombres públicamente descollantes del panorama socio económico español, con la implícita decepción que conllevó descubrir que no es oro nada de lo que reluce, me he visto obligado a meter en el mismo saco de las desvergüenzas a un Luis María Anson que no es ni de lejos lo que parece. 

 Basta saber de estos prohombres en la cotidianidad de sus esencias personales para desmontar la farsa teatral que desempeñan cuando actúan, sabiéndose observados por el ojo crítico de la sociedad donde medran disimulando las actuaciones que los definen verdaderamente.

  La guarrada provocada por El Imparcial.es no es un hecho puntual y aislado sino una demostración generalizada de la desvergüenza, la falsedad y la falta de ética que se estilan en quienes la han protagonizado.

  Los caraduras no pueden ocultar lo que son tras el discurso falaz cuando las acciones de su inmoralidad sobrepasan la fama de las falsas apariencias. 

  Anson está mostrando esa cara del aprovechado que es tan necio como para seguir mostrándola despreocupadamente mientras se arranca la máscara del honor. Un día se mirará en el espejo de la conciencia y verá horrorizado su propia faz, la cínica y desalmada, que ignora el valor de la decencia sellados sus labios ante la flagrante injusticia. Su premio Príncipe de Asturias es como ese talento de la parábola que el avaro entierra para dar cuentas a su Señor. 

  Un premio sin ejemplo es un valor inexistente, un regalo inmerecido, un disfraz con el que considerarse desnudo, acaso mal tapado por la propia vergüenza. La apariencia engaña y lamento que también con Anson. Quizá despierte de su quimera tan honorífica para tener el detalle de ser sencillamente honrado. 

  Quisiera creer que todavía hay algo de esa humanidad de la que puede presumir por su premio Príncipe de Asturias, aunque haya escaseado hasta ahora el ejemplo.

Procede una disculpa por esta barrabasada y un justo pago por un trabajo aportado durante casi dos años, semana tras semana. Es tan evidente que no cabe argumentación sino la actuación honesta de los responsables, sin más. 

jueves, 28 de enero de 2016

Anson desolado: sin chanchullo por el IV Centenario de Cervantes


  Me imagino la desolación de esta panda de vividores que conforma el panorama cultural español.


   No te equivoques Anson. La actitud de indiferencia es hacia los oportunistas que chupan del bote con cualquier excusa cultural. A mí me has demostrado que la calidad intelectual está al margen del valor moral. Tarde o temprano actitudes de tanta bajeza dan el cante y las palabras, el discurso vacío, ya no cuelan.


  Iban los insignes oteando el horizonte cervantino y se les chafó el festín de la carnaza. Triste vida la de los oportunistas sin suerte, oye.

   Con la iniciativa privada se pilla cacho pero con las subvenciones gubernamentales se llena el depósito de la gasolina en los cochazos de representación; se hinchan las panzas con opíparas viandas en restaurantes de lujo; se alimenta la vanidad a costa del tinglado literario y se frotan las manos planificando negocios a costa del sufrido Cervantes, cuyos herederos culturales se gastan una cara dura que bien habría podido reflejar en sus Novelas Ejemplares. Algunos de la actualidad dejan a Rinconete y Cortadillo en meros aficionados de la picaresca; elenco del patio de Monipodio incluido.



   Me sumo  a la desolación de Luis María Anson por la falta de presupuesto para montarse a lo grande un IV Centenario de Cervantes con El Imparcial movilizado; la Plataforma de El Espectador con excusas para vender más y mejor; la Fundación Ortega-Marañón presta a celebrar múltiples conferencias cobrando entrada; los catedráticos manejando los presupuestos al antojo y la caradura disimulada con boato, elegancia y pulcritud que ocultan las verdaderas miserias morales de intelectuales de postín que no tienen la menor vergüenza en lucrarse aprovechándose del trabajo ajeno. ¡Qué desolación, oye!

  Como mis 90 columnas semanales durante dos años,  posicionadas en primeros lugares de Internet, de calidad contrastada y sin pagar en El Imparcial.es, cuyo director, bastante impresentable él, pretendió expulsarme dándome una puntilla moral, ahorrándose el dinero que se me debe. Además no estaría de más una disculpa por soportar durante meses un repugnante mobbing e intentar destruir mi autoestima de repugnantes modos.

   En consecuencia, la desolación de Anson me la paso por el forro de mis indignaciones, porque creo que es justa decisión del Gobierno la indiferencia por facilitar  el agosto a tan ilustres cínicos que viven con la complacencia del dinero público y la fama inmerecida de una dignidad que para mí-y para cuantos van sabiendo de La Guarrada de El Imparcial.es por la Red- es solo una pose sin valor.

   Es de agradecer que los hipócritas de este país se vayan quedando sin excusas para sus mamandurrias que además están basadas en la explotación de los semejantes-tal y como ha hecho El Imparcial.es, periódico digital de la Fundación Ortega-Marañón-y en el disimulo de una ética extraña, apestosa y sectaria.

   A ver si se dejan de gilipolleces honoríficas inmerecidas y pagan que es lo que hace la gente de bien sin escaquearse vergonzantemente. 

  Cuando Luis María Anson, el intocable junto a su comparsa, compruebe que es mala idea ignorarme en tanto las semillas van llegando a todas partes, entonces puede que sea inteligente y me llame para paliar los perjuicios que me han causado. No estaría de más que despidiera a Joaquín Vila por ser todo un villano de conciencia precaria. Paso a paso sigo sembrando cerca de las 100 entradas y hacia las 10.500 visitas en mes y medio.

Se le va a atragantar al mendaz Joaquín Vila lo de que no me leía nadie, siendo todo lo contrario. 

 En fin, aquí en España han chafado a los listos de turno con el Centenario de Cervantes; en cambio los ingleses se han volcado con Shakespeare. Y es que allí, además de intelectuales, son personas de bien. Así sí que se puede.

Como portavoz Y AMIGO que fui de Ruiz-Mateos, más honrado que tú toda tu vida, Joaquín Vila

  
    Verás, Joaquín Vila, vilita, tu aparición en mi vida es una oscura anécdota; oscura como tu piel y como tu alma, anecdótico e irrelevante porque tú no te allegas a mi valor y mi dignidad así te procures penitencia veinte años. El tiempo que estimo necesario para rehabilitarte con la sospecha de actitudes que no han de ser ni muy limpias ni nada éticas durante tu trayectoria profesional, según te has comportado conmigo. Lo que has pretendido hacer con mi persona es una guarrada que solo puede inspirar una bajeza de carácter presuntamente criminal y muy cobarde.

   Puedo preguntarme sobre el porqué de esta guarrada y colijo que quizá no sea casualidad siendo tú un peón intrascendente que te mueves al ritmo que te imponen otras figuras más relevantes, igual de cobardes y probablemente con el mismo carácter deshonesto y sin escrúpulos que tú has mostrado, pero más relevantes. Quizá eres un mandado o un necio confiado, pero te equivocas conmigo si pensabas que una ruindad tuya doblegaría mi capacidad de superación y mis resistencias por muy duro que se golpee. Si hay que morir, se muere luchando.

http://guarradaelimparcial.blogspot.com.es/2015/12/estoy-forjado-de-coraje-cobardes.html 

   Guarrada la tuya... ¿Quizá todo esto me lo tengo merecido por haber sido el portavoz, mano derecha, mal les pese a tantos allegados, y defensor público y privado del mejor empresario y financiero que hubo en España, expoliado en 1983-que no expropiado- por las hordas hipocritas de gentuzas respetadas a las que les salió bien una jugada propia de estafadores de mierda, eso sí, escudados tras la demagogia política?

  Manda uebos-del latín mandat opus- que tantos hipócritas e ignorantes me miren de reojo por haber aceptado la petición de D. José María Ruiz-Mateos para representarle y ser su hombre de confianza en los últimos años de su vida.

http://laverdadocultadenuevarumasa.blogspot.com.es/2015/02/mi-respuesta-al-banquero-del-proyecto.html 

    Tú, elemental Vila, que me llamas analfabeto no eres más que un arrimado con facilidades trepadoras que no me llegas en honestidad.


   D. José María Ruiz-Mateos advirtió en mí aquellas virtudes destacadas que ya habían paralizado la facultad de Periodismo del CEU y destacado en cada momento de mi vida. Él sí, qué vas a apreciar mis letras siendo tú tan poco fiable. Todo un halago escuchar de él que jamás había conocido un hombre de mi valía después de tratar toda su vida con la flor y nata, un tropel de  hombres insignes en los momentos de mayor éxito de su existencia. Me pidió acompañarle en sus momentos más duros y aunque intenté declinar aquella invitación histórica, insistió e iniciamos una relación que me une a él más allá de las normales circunstancias de una simple amistad. En las trincheras, días, meses y años, quizá conozca más al verdadero José María Ruiz-Mateos que quienes creyeron conocerle en los despachos del triunfo o con las fuerzas plenas para luchar.

Fui hombre de confianza absoluta, mal que les pesara a tantos y tantas reconcomidos de celos y rabias.


  De ahí que los mediocres que le acompañaban recelaran como hienas esperando darme un zarpazo o como buitres esperando su acostumbrado momento del picoteo. Enemigos que fueron apareciendo por esa vileza acostumbrada de los parásitos que requieren de la traición para conseguir sus más bajos propósitos de codicia y egoísmo. Acaso no supiera yo que esta guarrada tuya apesta a otros tufos que ya había conocido durante el tiempo que estuve con D. José María.


  Acepté pues el reto y trabajé de firme a su lado en todos los aspectos conducentes a encontrar soluciones de alto nivel para poder conseguir pagar a los Inversores. Todo un desarrollo de acontecimientos históricos, Vila, tratando con el más alto nivel de esta España embaucada por tanto engaño donde tú eres solo un esbirro de condición chulesca que me resbala a la vez que me asquea por tu estulticia malintencionada.


La siembra de todo ese trabajo elaborado con el sacrificio y el esfuerzo titánico que requería estar al lado de un exigente e irrepetible talento de la empresa y la finanza-creador legal de un Holding retasado en 18.000 millones de euros-aunque fuera en los últimos tiempos de su vida, me llevó a reunirme con Directores de Presidencia de bancos, juristas muy reputados, abogados de postín, empresarios y profesionales a los que traté de tú a tú delegándome D. José María todas las responsabilidades que asumí por el respeto hacia su, él sí que lo era, insigne persona y por la confianza que él me entregó sin ambages.

http://laverdadocultadenuevarumasa.blogspot.com.es/2015/12/informacion-proyecto-de-pago-inversores.html 

  Si se me considera fracasado, Vila,  porque no he cobrado por gestiones que no tenían precio en sus muchas dificultades, es etiqueta que define a mis detractores, interesados, ladinos imbéciles, mediocres, inmundos que desconocen el valor de la dignidad que yo sí aprecio y todo lo batallado este tiempo a espaldas de lo público. Pues fue mi labor privada mucho más dura que la multitudinaria bregando con todos los medios de comunicación. Luchando por los Inversores y limpiar el buen nombre de mi amigo desconocido para la mayoría.


   D. José María Ruiz-Mateos no fue estafador antes ni lo fue después. Respecto a los ignorantes y resentidos imbéciles que le atribuyen carácter de estafador con Rumasa antigua, bastaría advertir que en 1997 fue exculpado de toda imputación quedando la expropiación en una actuación delictiva y sin justificación alguna del gobierno felipista. En 1999 se dictaron dos autos del Tribunal Supremo con la devolución del patrimonio robado a falta-ahí estuvo la trampa de los ruines togados que encubrieron el delito-de una consolidación de balances que jamás tuvo lugar. 

   Con esa exculpación es inaudito que todavía haya tanto gilipollas y envidioso culpándole de estafa cuando la misma Ley lo había absuelto. Era el sino de un genio en un país lleno de hijos de la gran puta generación tras generación. Puta envidia de mediocres y aprovechados.

   ¿Te fastidió mucho, Vila, que escribiera esto como homenaje tras su fallecimiento? Retorcido habría que ser si fuera así.¿ Lo que escribo es de analfabeto, plumerito Vila?


   Si se me echa en cara que fui su portavoz, absoluta mano derecha y hombre de confianza después de la quiebra de Nueva Rumasa con la trampa de miles de Inversores que perdieron su dinero por una gestión errática cuando no por una intención de estafa, es obligado decir, Vila:

 1-Que las investigaciones de la UDEF descartaron cualquier responsabilidad en la gestión de los pagarés.


 2-Que la gestión empresarial había sido delegada en el año 2004 cuando los médicos advirtieron en el empresario la enfermedad del Parkinson. Dicha enfermedad solo afectó a su entendimiento a pocos meses de su fallecimiento, usando la dolencia de modo inteligente para observar, tras el aparente cristal de la invalidez que le adjudicaban,  todo cuanto sucedía a su alrededor. Como hombre de confianza suyo que le acompañé hasta los domingos y fiestas de guardar durante años, sé que su comportamiento era afectado a propósito cuando trataba con los demás.

 3- Que durante los últimos años de su vida trabajé a su lado como gestor, facilitador de negociaciones, representante de su voluntad en decisiones que dejaba bajo mi criterio conocedor de cuantos pasos hubo que dar para asentar un principio de soluciones para sembrar las disposiciones de un Proyecto dirigido a conseguir dinero para pagar a los Inversores de Nueva Rumasa. Siembra que ha continuado su camino con muy serios trabajos con desarrollo internacional para alcanzar el objetivo a título y mérito póstumo del empresario. Trabajo muy duro al más alto nivel que sigue vigente a la espera de resultados.


  Siendo así, Vila, ¿qué mierda de derecho te arrogas para tratarme siendo un elemento facilón, previsible en tu iniquidad, y con esa cara, ay la cara, que te delata tan nefandas intenciones? ¿Quién eres tú, escritor de tres al cuarto pero bien apañado tras la sombra de Anson, para decirme algo? Argumentos falaces y una estúpida intención que te definen tal cuál eres y das a entender cada vez que te manifiestas.


  Ignoro qué es lo que habrá cambiado desde que Luis María Anson departió agradablemente con nosotros aquella tarde en Alondra, 2, donde fingí toda la ingenuidad que pude sabiendo que estaba delante de alguien que era zorro viejo. 

  Así contaré la anécdota de cómo tomé por verdadero el sarcasmo de Anson cuando dijo que hablaría con los jueces del Tribunal Constitucional  para agilizar el juicio de Rumasa tal y como reclamaba el empresario. Le seguí la corriente al premiado mandándole el nombre de todos los magistrados y esperando su reacción... 

  Pero esa es otra historia que no te compete, Vila. Solo págame lo que debes, aprovechado. Me tienes muy harto y cabreado, por lo que sugiero que te metas la manera de tratarme, el intento por destruirme con ese mobbing repugnante, por donde te dé más satisfacción a ti o a los que me engañaron hasta llevarme a la trampa final,... pero PÁGAME, CARADURA.