GUARRADA

guarrada. (De guarro1). 1. f. Porquería, suciedad, inmundicia. 2. f. Acción sucia e indecente. 3. f. coloq. Mala pasada. Real Academia Española
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miércoles, 30 de marzo de 2016

Mejor enchufar que robar con abuso, Luis María Anson, pillín



  Anson no tiene ningún derecho a criticar las mismas tropelías sin conciencia que él comete. Me huele a porqueriza todo lo que escribe, a guarrada moral, a falsificación de intenciones, a suciedad personal que no limpia la palabra. Finge honradez pero no hay actuación digna que avale su incalificable carácter de oportunismo amoral. El Príncipe de Asturias de Humanidades...ya ven, qué paradoja recalcitrante. ¿En qué mercadillo persa se compra el agasajo nacional?


  A Anson-como a Vila, tal para cual-solo le resta la putrefacción de la muerte para representar con realismo, ausente de apariencias, la fétida hipocresía que destila en sus letras. Ya no me cuela el embaucador de la dignidad, tan poco honorable por la muestra fehaciente de un interior que destila tufaradas de fariseísmo endiablado. ¿Cómo es capaz de tanta deshonestidad robando mi trabajo y pretendiendo destruirme? ¿De qué está hecho, de qué envenenadas entrañas está hecho semejante abusador sin conciencia? Necesita un exorcismo para liberarle del incansable demonio de la mentira que le inspira, y lo tendrá. Sorpresas le esperan al confiado cuando muera, porque ¿todo él es un infierno vivo de falsedad acompañado de prosélitos sin decencia? Si fuera así son sobrantes cómodos de la existencia, sin provecho. Almas muertas.


  Después de conocer la pútrida hipocresía de un Anson que sigue moralizando a la sociedad de la que muchos dicen que se ha aprovechado con sus intrigas y ventajismos, con carita de no haber roto un plato en su vida, angelito, me repugna el discurso crítico contra todo lo que él representa, con cinismo impenitente, proyectándolo contra los demás desde sus falaces artículos; con tanta falsedad esgrimida, fingiendo que es, además de honesto locuaz, ¿un trapo limpio de toda esta colada de mierda que se está centrifugando en España desde hace unos años con el indeleble tufo de la corrupción? Sus actos conmigo son detestables como su verbo sin credibilidad. Cinismo del peor carácter engañador.


  ¿Cómo calificaría esta criatura honorable el robo del trabajo ajeno, el mobbing, la explotación laboral y el abuso sin regla moral ni de conciencia? ¿Qué tono usaría este ladrón de trabajo ajeno para describir la guarrada de la que finge no saber nada? No me jodas Anson, tan pulcro en el verbo y sucio en el acto.

  Lo que ha hecho él es de tan puta e inmisericorde cobardía, de tan ruin parasitismo sin entrañas, que todo su discurso sin ejemplo puede echarse por las letrinas de sus edificantes patrañas intelectuales.

  Con despectivos calificativos, el académico de la ñ minúscula y la H mayúscula de lo hipócrita, denuncia y sentencia a diestro y siniestro la caradura de los paniaguados, el enchufismo de amiguetes y familiares en el mundo político sin reparar en la repugnante imagen de la explotación laboral y el abuso chulesco y parasitario que representa como presidente de un periódico dirigido por un maltratador Joaquín Vila-repulsivo para muchos de cara y alma-cuyas inmundicias personales consiente siendo cómplice de latrocinio. No solo no pagan sino que actúan con chulería criminal que bien ya se han podido meter por el saco los dos. Jetas. Yo les ayudo gentilmente a que se lo encajen.


  En el mundo civilizado no hay peor basura social que los infectos aprovechados que explotan con crueldad el trabajo del prójimo, pretendiendo además destruir el ánimo vital de los trabajadores honrados. Solo los de moral retorcida pueden fingir dignidad cuando las obras representan la peor escoria de la indecencia impune. No hay calificativos que puedan describir con exactitud la guarra disposición de aprovechados sin alma, hijos no bastardos del engaño y el cinismo que pretenden aleccionar a una sociedad siendo los primeros lastres humanos que arrastra esta maldita farsa que homenajea a los fingidores de turno. Anson es digno de encomio en esa pose moralista con una falta de sensibilidad tan selecta como ilimitada; premio al disimulo.

  El día que sus huesos vayan a la tumba, el alma le chirriará tan falsa como el escarnio terreno que supone para la gente honrada la existencia de millones de hipócritas del averno sobre la Tierra; afortunadamente todos los listos con trampa son efímeros. Los gusanos siempre seguirán devorando un cerebro roído de insidia disimulada. Toda siembra se recoge, toda.

Al otro lado de esta vida ya no se engaña. De ser Anson, sudaría gotas frías de terror. Le veo retorciéndose como cadáver de espíritu en espera del aplauso ganado con esas artimañas que fuera de lo terreno serán sus condenas. Y yo, cualquier día, me veré visitando su tumba percibiendo arrepentimiento del que hoy es incapaz. Todo sea por no pagar lo que debe y disculparse con honradez. Esas debilidades no son dignas de un superhombre como él. Pobre diablo; tanta sapiencia terrena acumulada y pobre siembra desperdiciada del espíritu discurseando con tan ciega hipocresía. Pobre.


En cambio, Vila ejerce el mal con ganas. Hay hijos que maman, desde que son bebés, la teta del mismísimo Satanás.

miércoles, 24 de febrero de 2016

Luis María Anson y sus inflados méritos



http://www.libertaddigital.com/espana/2016-02-23/anson-se-deshace-con-rita-maestre-y-le-dedica-un-poema-yo-soy-el-que-te-espera-1276568425/
  
  Cualquiera diría que Anson pierde fuelle en sus lisonjas a Rita Maestre. Está como constreñido, tanto que no le importa perder la compostura mostrando verdaderamente como es. Lo mismo que pasa con la Guarrada de El Imparcial.es sin preocuparse de su imagen demoledoramente indecente que está dando públicamente: ¿explotador laboral, oportunista, aprovechado? 

  Su trayectoria es lo más parecido a un espejismo comparado con verdaderos prohombres de España. Luis María Anson es más renombre de cartón que empaque sólido de profesionalismo. A decir verdad, comparado con el insigne D. Pedro Voltes Bou, sus estudios son nimios y su trayectoria simplista. 

Veamos las biografías de sendos periodistas con fuente objetiva de la Wikipedia:

D. Pedro Voltes Bou:

Pedro Voltes era licenciado en Filosofía y Letras, Derecho, Ciencias Económicas, Ciencias Políticas y Ciencias de la Información, doctor en Derecho y Filosofía y Letras, MA en Matemáticas, y diplomado del Industrial College de Washington. Consejero Superior de Dirección y Administración de Empresas por la Escuela de Alta Dirección y Administración de Barcelona. Becario y posteriormente colaborador del Centro de Estudios Económicos y Sociales del Consejo Superior de Investigaciones Científicas.

Luis María Anson, presidente aprovechado de El Imparcial.es:

 Estudió en el Colegio del Pilar. En 1954 ingresó en la Escuela Oficial de Periodismo, aunque ya había entrado el año anterior en el diario ABC y en el mismo año en que ingresó en la Escuela Oficial de Periodismo ya era colaborador habitual. Se casó en 1967 con Beatriz de Balmaseda, hija del marqués de Casasola.5 El matrimonio tiene tres hijas: Leticia, Marta y Beatriz. Es hermano del empresario Rafael Anson Oliart y del escritor Francisco Anson Oliart.6 Su hermana mayor, María Clotilde, falleció el 27 de abril de 1994.

A todas luces D. Pedro Voltes Bou daba mil vueltas al inflado Luis María Anson. Anson ya estaba colocado por las influencias mientras D. Pedro se lo escaló como becario. Anson no respeta el trabajo ajeno porque, como a Vila, le dieron la sopa boba hasta masticada.

Sigamos ahora con la bibliografía de ambos:

Libros de D. Pedro Voltes Bou:

Voltes publicó más de ochenta libros de historia y ciencias sociales, así como dos novelas y biografías de Cristóbal Colón, Otto von Bismarck,2 los reyes Felipe V, Fernando VI, Carlos III y Fernando VII, y Federico II el Grande de Prusia.

Libros de Luis María Anson:

Diez libros.

  Por agravio comparativo D. Pedro Voltes Bou era más culto, mejor preparado y, por lo que sé de uno y de otro, hasta más honesto. D. Pedro Voltes Bou fue un genio y como todos los genios arrinconado por los mediocres o las gentes encumbradas de pocos escrúpulos.

  No es extraño que el periodista-que dicen decano-se montara una camarilla de mamporreros que no pueden disimularlo ni en la cara.

  Visto lo visto, en mi opinión la formación de Anson solo fue la excusa para acceder a la élite del poder no buscando lo más justo sino lo más lucrativo e interesado. De este modo, con el pretexto de la dignidad en el desempeño de sus funciones, se fue arrimando a los banquetes más copiosos con el fin de pillar el mejor cacho e influencia; preferentemente junto a la institución monárquica desde donde pudo acceder a honores y privilegios ejerciendo de correveidile de altos vuelos, como así me comunicó el fallecido D. José María Ruiz-Mateos.

 A raíz de una visita que realizó Anson a Alondra, el empresario me dijo que no me fiara y que ése iba a espiar para otros qué es lo que estaba pasando con él. Tal cual hizo treinta años antes cuando Anson fue a visitarle a Londres importándole un pimiento la injusticia que cometieron con él.

  En este tiempo noté como cierto cargo de conciencia en el académico por no haber hecho más por el empresario. Acaso sea sabedor del crimen silenciado que se ejecutó contra él, enriqueciéndose tanto malnacido de este país que ha ascendido no sin jugar muy sucio disimulando la pútrida esencia personal.

  Luis María Anson parece inflado artificiosamente de halagos por parte de los lisonjeros y pelotas que están junto a él para dar bocado, tal cual se arrimó con exiguo currículum para meter cabeza en cuantos tinglados misérrimos en lo moral pudieran llevarle a la cúspide de los méritos, bastante inmerecidos si nos atenemos al grandioso currículum de D. Pedro Voltes Bou, de lejos mejor escritor  pero ciñéndose a las estrictas reglas de la moralidad y la decencia que otros jamás han seguido.

  Los últimos peloteos de Anson a Rita Maestre, como antes los escupió a Felipe González, ladrón del Holding Rumasa y del 10% del PIB español, asegurándose domar la justicia para sus intereses propios de la mafia, lo identifican como oportunista que pacta hasta con el diablo seguro de obtener sus recompensas. Tal cual lo hacen otros animales secundarios de la sabana africana, cuando el león da por terminado el festín para regalar las sobras. Como los méritos adquiridos por favores prestados que no corresponden estrictamente a lo profesional.

  Sabrá Anson los secretos que se llevará a la tumba, como esta guarrada indecente por la que no se da por aludido siendo un moroso que no teme el ridículo de sus actos, seguro en la vanidad de los triunfos por sus estrategias un tanto oscuras. Él sabrá pero si no se me retribuye mi trabajo y no se me da una disculpa por esta cerdada de El Imparcial.es, me temo que tendrá que seguir escuchando mi indignación después de que lo entierren, siguiendo la línea de investigación que dice tanto de él como se calla. 

  De todos modos creo que hay mucha chapuza en el escaparate que se ha montado en El Imparcial.es, aparte de lo vergonzoso en habituales faltas de ortografía que yo advertía porque me daba vergüenza ajena escribir en un medio tan poco esmerado. Aunque es lo que hay que esperar si dirige un periódico el mediocre y abusivo Joaquín Vila y sus maneras de progresar junto a la subdirectora Cano Ezcorría. Qué pintones quedarían estos dos tramposos en las colas del paro.
 http://guarradaelimparcial.blogspot.com.es/2016/01/las-habituales-faltas-de-ortografia-en.html
  



  Hace tiempo avisé a la hipócrita Carmen de la Vega, responsable de colaboraciones, sobre la imagen de mediocridad que daba Anson y El Imparcial.es cuando en vez de Biografía en el enlace que daba paso a los rimbombantes méritos del académico, había una errata que ponía: Biogafía. Y así lleva años sin que ninguno de los mediocres del periódico haya advertido la errata que de la Verga no comunicó. Así es todo en la vida de Anson, mucha intención pero al final se ve el plumero de la simpleza a poco que se observen los detalles; los que, verdaderamente, lo dicen todo.

  D. José María Ruiz-Mateos sí fue un genio de la finanzas y de la empresa, de ahí que fuera atacado de manera miserable. D. Pedro Voltes Bou también fue un genio multidisciplinar, será por ello que los mediocres hayan pretendido enterrar su persona y su obra con méritos menores, amenazados por la verdadera sabiduría que él representaba.

  En cambio Luis María Anson solo aspiró a genio y se quedó en un simple cuadro de decoración sin más empaque que lo adquirido mediante cambalaches de favores por honor, premios, académicas eñes minúsculas y pasta. Por eso mismo, por no ser genio de nada en este país con tanto mediocre en la cúpula, le fue tan bien toda su vida hasta el punto de no importarle la imagen indecente que está dando con esta guarrada que le califica junto a sus colaboradores. No somos, no son nada.



martes, 23 de febrero de 2016

Pague, tramposo Anson, por Charneguet (Escritor)



  Mis once libros publicados, más el que pronto estará editado, me han granjeado amigos de inspiraciones literarias que juzgan como inadmisible la pretensión explotadora y parasitaria de El Imparcial.es en esta Guarrada, incalificable en verdad, que llevo denunciando ya para tres meses con gran influencia en Internet. Puedo asegurar que no hay periódico, medio de comunicación y periodistas de renombre que no tengan noción de lo que está pasando. Ya me encargo de ello sembrando información.


  Las personas honradas critican estas actitudes estafadoras del periódico digital donde escribí durante casi dos años. Todas coinciden en corroborar que hay que ser muy guarros para cometer estas guarradas. Amigos en acuerdo de todas las ideologías y pretensiones políticas que les caracteriza no andarse por las ramas a la hora de tratar con gentuza y llamar a las cosas por su nombre. 

  En este caso Charneguet que escribe este texto, es de convicciones izquierdistas, pero tiene en común con los de convicción liberal ser una buena persona harta de latrocinios y caraduras encubiertos con honorabilidades inmerecidas. 

  Puedo estar de acuerdo o no con sus ideas políticas pero siempre hemos comulgado, desde distintos prismas, con la observación de la honradez y la honestidad proceda de donde proceda. Como Dios manda.

                                              
                                            ESCRITO POR CHARNEGUET

Lo que a mi amigo Ignacio le están haciendo en "El Imparcial.es" tanto el señor Anson como sus adictos garbanceros, presenta unos perfiles tan chuscos y barriobajeros que a los de Palermo o Corleone los hacen santos. 

  A uno que de por sí es bastante receloso cuando se conceden honores rimbombantes según a quién, -al señor Anson le concedieron el Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades-se le confirma aquello de dime de qué presumes para saber de qué careces. Un dicho que en el señor Anson alcanza su máxima expresión. Dar esa distinción a un huele bragas solo porque fue un servil palanganero a la causa monárquica, me parece, no ya un exceso, sino un solemne disparate.

 ¡Qué bajo cayó la comision de expertos de la fundacion!... Es como si le dieran el premio de medicina al bacilo que produce la tuberculosis. 

 Pague lo que le debe al señor Fernández Candela, señor Anson. Pague sus 90 columnas o devuelva un premio del  que de ninguna de las maneras es acreedor. Porque si guarros son quienes hacen guarradas, tramposos son quienes hacen trampas. Y usted lo es, señor Anson.

lunes, 8 de febrero de 2016

Extraño sueño: Anson travestido, Vila empalado


  Qué enigma es el cerebro cuando dormimos. La mente juega esas malas pasadas que el subconsciente disfraza de misterio, ¿a modo de interpretación inverosímil de una realidad donde reaccionamos con emociones extremas ante las vicisitudes que nos enojan hasta la visceral indignación? Podría ser porque este sueño que tuve es del todo escatológico y de muy mal gusto, ya verán,  como la guarrada que Vila y Anson han practicado contra mí con poca decencia personal. Ésa es la cochina verdad.

  Siendo la guarrada de El Imparcial.es una de esas realidades asqueantes de esta vida donde cuesta creer que existan tantos parásitos de actuaciones tan repulsivas, no hay nada mejor que la divagación del sueño para intentar entender la naturaleza de unas circunstancias tan insanas y traicioneras que solo gente deshonesta como Joaquín Vila o hipócritas, según sus obras, como Anson pueden protagonizar. Porque protagonistas han sido estos dos-quienes no pagan por el trabajo y abusan suciamente de la gente honrada y trabajadora-de un sueño extraño que, tal cual fue, con perdón vengo a resumir:

   En una gran superficie comercial, adornada con bustos de Ortega y Gasset y Gregorio Marañón que lucen pinzas en las narices, entran Anson y Vila percibiéndose el ruido de sus extrañas pisadas que ensordedecen con eco atronador un espacio ausente de público; son seguidos por un ejército de seres amorfos que llevan escritos en las estrechas frentes "El Imparcial.es" y "Fundación Ortega-Marañón". 

  Anson viste un traje y anda con torpeza debido a un encadenamiento de condecoraciones que le cuelgan del cuello y que va arrastrando pesadamente a sus espaldas, casi estrangulado pero avanzando lentamente. Observo en el pantalón un descosido a la altura de su ano que va defecando sobre el orgullo  de los premios, convirtiendo su caminar en un hedor insoportable que aspira la extraña comparsa, con el director a la cabeza, como si se tratara de una ambrosía celestial . El piso está dominado por la diarreica huella pero presto está Joaquín Vila que lame los metálicos reconocimientos tragándose la mierda al paso de esa repugnante comitiva que parece rellenar esa pesadilla extra dimensional con un tufo que llega hasta el último rincón del centro comercial.

  Apenas Vila se ha limpiado las cagarrutas de su boca, presuroso corre a lengüetear el traje de Anson quien camina tortuosamente hacia una tienda de lencería.

  Traspasa las puertas el académico con un refulgente brillo de ilusión en los ojos y toma en sus manos una colección de ligueros y ropa interior que se prueba con el caluroso aplauso de Vila, quien no deja de chupar el traje aunque Anson ya se ha deshecho de él. El insigne periodista se prueba las féminas galas y cuando se dispone a abandonar la tienda con la ropa interior puesta, suena la alarma de las columnas que advierten sobre el hurto que puede perpetrar un amigo de lo ajeno.

  Como si lo estuviera viendo yo mismo le digo a Anson que puede hacer el ridículo que quiera y disimular, pero que al menos pague por lo que se lleva. Entonces el Premio Príncipe de Asturias pretende pagar con una condecoración gigantesca que se saca de la manga de las Humanidades y se la niega una dependiente arguyendo que eso es de valor falso.

  Contrariado porque la vendedora no le deja pagar con diplomas y medallas, al final tira de la oreja de Vila que, llevando tatuado un montón de publicidad en la piel tostada que parece bronceada en el averno, arroja por el culo billetes poniendo muy contento a Luis María Anson. Paga con el dinero engendrado fecalmente por el director y siguen caminando por el centro comercial habiendo desaparecido la comitiva de los seres monstruosos y quedando ellos solos. Anson camina con dificultad sobre unos zancos que pretenden hacerle más alto, pero sigue igual de bajo; continúa defecando sobre las medallas que limpia con la lengua Vila y luce con presunción la ropa femenina; lencería que en su cuerpo queda estrambóticamente reflejada a pesar de que Anson sigue caminando presumido como si Vila siguiera arrebañando el traje con el que entró en la gran superficie.

  A continuación, Anson seguido de un inseparable Vila que sigue recogiendo las cagadas del jefe con la boca, saboreándolas sin la menor mueca de asco añadido pues su rictus es el mismo que suele mostrar en la vida real, entra en un sex shop donde le prueba al subordinado un surtido de consoladores, deformándose la cara con muecas imposibles cuanto más se le introduce un elenco de dildos que Anson maneja con gran habilidad hasta empalarlo.

  Le va soltando billetes de quinientos euros que Vila coge con la boca sin dejar de relamer la mierda del encadenamiento de premios y condecoraciones que el académico sigue arrastrando sin parar de defecarlos.

  En ese momento aparecen Ezcorría y de la Vega moviendo al alimón los bolsos, disfrazadas de arpías que cogen entre sus garras a Anson moralmente travestido y Vila sumisamente prostituido, abriéndose bajo los pies de todos ellos un suelo de donde sale un apestoso olor a azufre y se avistan grandes llamaradas. Ese suelo los traga y se vuelve a cerrar permaneciendo un olor a carne quemada... pero afortunadamente el pestazo de la mierda desaparece.

  Un perro muy civilizado se acerca, recoge las condecoraciones y premios que Vila no pudo lamer y limpia pulcramente lo que los humanos habían enguarrado...

  Y desperté. Siento haber explicado este surrealismo grotesco y repulsivo que, si lo analizo bien, posee un significado muy ajustado a la realidad. El problema es que ese soñar habrá durado poco en la medida intemporal de mi dormitar, pero despierto sigo advirtiendo un tufo a inmundicia que expelen en la vida real tanta deshonestidad e hipocresía. Lo verdaderamente apestoso es ir de insignes con bajeza de caraduras en asuntos de básica moralidad.


  A ver si en próximo sueño se escenifica el pago por mi trabajo excelentemente realizado y que sigue posicionado en primerísimos lugares como lo más leído de El Imparcial.es. Pero que el pago no salga del culo de Vila. Eso sería dinero sucio, como el que se han embolsado con esta guarrada. Lo prefiero de caja, de esa misma caja de la que cobran unos aprovechados que ni en sueños parecen tener un mínimo de decencia.

viernes, 8 de enero de 2016

Respuesta,¿beodo?, de Joaquín Vila y mi diligente contestación


En reciente fecha dediqué una carta abierta al inefable Joaquin Vila, director, quién lo diría, de El Imparcial.es. Dicha carta ha sido celebrada y retwiteada por afamados e insignes periodistas y escritores de nuestro solar patrio:

El Día de Reyes un atribulado Joaquín Vila escribió una respuesta a mi carta. En vista del contenido y las formas parece que los temblorosos dedos aporrearon las teclas del ordenador hasta darme   la impresión de que estaba beodo, con resaca o preso de una rabia incontenible, dejando su mensaje a medio escribir y con una deplorable ortografía.

En cualquier caso, un correo de vergüenza ajena para un profesional de la comunicación:

 
                                                                                                              Te has lucido, campeón.
De: Director El Imparcial <director@elimparcial.es>
Para: Ignacio Fernández Candela <gabsm4000@yahoo.es>
Enviado: Miércoles 6 de enero de 2016 6:42
Asunto: Re: 4ª carta abierta al escondido Anson.

Tú tampoco eres un hijo deputa ni un cabrón ni estás amargado por tu fracaso profesional.Eres simplemente un analfabneto, que no sabe escribir, zafio en elfon do y en la forma. Y como no te telía nadie porq

Todo una coherente manifestación digna de aparecer en el REBUZNÓMETRO:

http://rebuznometro.blogspot.com/2015/12/la-opinion-de-carlos-cc-se-ha.html

Mi contestación a este Vila ha sido la siguiente:

 Pero Vila, qué bajo vas cayendo todavía...

 Ay Vila, vilita, ¡cuánta decepción por tus palabras después de la elegancia ditirámbica que te dediqué acerca de tus talentos, capacidades y valores tanto profesionales como humanos! Tú, tan emblemático ser hecho a ti mismo, ¿pareces poseído por un analfabeto para escribirme unas  líneas tan pobres y desalineadas, supongo que interrumpidas por la rabia? Cualquiera diría que tu escasa musa inspiradora está mareada de vapores etílicos. Ah, Vila, cuánta pobreza de espíritu sigues demostrando en tu obra como en la ruin palabra.

Me siento frustrado pues pensaba que tu talla podía medirse con mi calidad humana, y mira tú por dónde habrá talla pero rasada por la bajeza de tu reacción. La calidad ni la veo en tus escritos ni en el verbo poco florido y nada atinado que me has dedicado... menos en tu persona.

Lamento advertirte que la ironía no es lo tuyo por ser la expresión y el humor de los inteligentes. Eres demasiado grueso para permitirte esas lindezas. Escribir estas  líneas de vergüenza ajena te habrá tomado mucho tiempo hasta que la inspiración dejó de acompañarte; supongo que supurando algún tipo de coraje que te habrá llenado la boca de saliva rábica.

No me imagino todo un directivo honorable como tú frente a la pantalla del ordenador que habrás limpiado de espumarajos después de leer mi carta. Un trabajo extra para tu excelsa actividad ante la que puedes incluir el abuso y la morosidad. Supongo que también dirigirás algo, aunque tu metodología ética difiere mucho de lo esperable en un profesional digno de respeto. Nada que ver con los códigos de ética que inflexiblemente practican los que se publicitan en el periódico, desconociendo las estrategias sucias que los colaboradores como vosotros ejecutan sin menor atisbo de vergüenza corporativa.

   Te dejo una muestra de mi "escasísima" calidad literaria, infame, de la que se borraron más de trescientos me gusta de Facebook y otras aceptaciones de lectores desde las redes sociales como Twitter.Así se hizo con el resto desapareciendo cientos de cada columna. Hay que ser muy miserables.

 La misma columna borradas todas las valoraciones que dejaban en evidencia las carencias morales y profesionales de estos aprovechados.

  Que un hombre tan cuidadoso en las formas como tú hable del fondo analfabeto de mi fracaso profesional es todo un halago, considerando que siempre desperté recelos entre los mediocres de espíritu que he encontrado por la vida. Lo que me resulta extraño es haberme tropezado con uno de ese montón ladrándome desde un puesto directivo de El Imparcial.es. Algo curioso que me lleva a preguntar si estás adoptado y llevas algún chip para que no te pierda el amo que considerará tus muchos méritos de obediencia; porque otros no veo cuanto más miro tu cara. Ya sabes, el inequívoco espejo del alma.

   Tu correo de respuesta es un insulto a la decencia propia, es decir a la tuya. Que un director de periódico manifieste tan pobres recursos para responder una carta abierta, elegante y sincera como te he escrito, es sintomático del declive y la deshonra que conlleva argüir sin argumentos e impulsado por una ira que deja en evidencia tus inexistentes aptitudes. Deberían despedirte, por ser innecesariamente conflictivo y nada ético. Dudo mucho que todos sean como pareces ser y no te esfuerzas nada en disimularlo, aunque sea por decoro personal. Pero no eres prudente sino más bien temerario capaz de darte tú mismo una patada en el culo. Muy imprudente dañando la reputación de muchos.

   Fíjate si me parece una rareza tu correo que parece haber sido redactado por un lego, un burdo escribidor o un imitador de la dignidad desmerecida.  Así que voy a pasearlo por Internet como un paradigma de la ineptitud y la imprudencia, de la destemplanza y de la ignorancia que justifica perfectamente la manera vil y rastrera de tratarme siendo tú la verdadera víctima de tus abusos.

   Porque ahora sé que das pena, Vila, siendo el amargado de toda esta inmunda destreza tuya para quedar en evidencia por tus inicuas actitudes, por tu carácter explotador y la soberbia que te pierde. Pero te perdono, por la cara, por esa cara que lo justifica todo y porque en ese interior llevarás la putrefacción que exteriorizas con tanta simpleza.

   Ahora sí que me has frustrado porque acabo de darme cuenta de que no me llegas, no llegas; te quedas en medio de la nada que tú te has labrado estando mi conciencia tranquila y mis ambiciones naturalizadas; no como las tuyas tan artificiosas robándote la honra  por alcanzar el hueso de la estupidez que te has lanzado tú mismo.

   Que te aproveche... pero paga, moroso.

   D. Ignacio Fernández Candela (Para ti, don).

jueves, 7 de enero de 2016

Las pútridas raíces de la Fundación Ortega-Marañón en El Imparcial.es



   El Imparcial.es, diario digital dirigido por la cara pétrea de Joaquin Vila y presidido por el consentidor de explotaciones Luis María Anson, es el periódico de la Fundación José Ortega y Gasset-Gregorio Marañón. ¡Qué lejos quedan estos prohombres de las intenciones capciosas del siglo XXI!


El editor del periódico, José Varela Ortega, a su vez preside esta Fundación que se perfila... ¿como una caverna societaria donde impera la ganancia sin escrúpulos y la gestión basada en la hipocresía, la falsedad del fundamento en el conocimiento humanista y la aversión a la honestidad por el desempeño de una labor social que deja mucho que desear en función de las actitudes de sus dirigentes? Sería muy lamentable.

   Durante casi dos años he aportado noventa columnas al periódico, estando posicionadas en primeros lugares de buscadores de Internet, demostrándose la falacia de Vila, más allá de los datos manipulados, sobre las pocas lecturas de mi trabajo. Mención aparte la falsedad de que mis artículos eran de "escasísima" calidad, típica actitud despreciativa del mobbing no obstante ya se había estado practicando meses antes contra mí pretendiendo un desgaste de mi ánimo hasta la expulsión injustificada y sin haber cobrado nada. Aprovechados, oportunistas y parásitos de la peor especie son los que obran así en cualquier lugar tercermundista. Desgraciadamente, no hay que irse muy lejos para comprobarlo.

http://guarradaelimparcial.blogspot.com.es/2016/01/carta-abierta-al-angelical-joaquin-vila.html 

  Este blog es una prueba de las miserias morales practicadas por los responsables del periódico. Es la prueba del oportunismo sin decencia que denuncio objetivamente,  aunque cabe también la subjetiva impresión que se percibe cuando uno se acerca a esta Fundación y advierte en el ambiente un tufillo de solemne falsedad como la que se estila en El Imparcial.es. ¿Habrá alguna conocida secta detrás de estas fachadas?, me pregunta mi amigo Jesús.

    Igual no está desencaminado pues visitando el lugar noté una liviana percepción de que no abunda el trigo limpio y todo parece valer para  mantener el tinglado. Una impresión subjetiva que el tiempo parece corroborar.

 Cualquier persona de bien, básicamente honrada, si tuviera conocimiento de la aberrante actitud de Joaquin Vila aprovechándose de un trabajo intelectual que no se ha pagado en casi dos años, para más inri intentando humillarme de la manera más repulsiva, pondría el grito en el cielo y un poco de orden moral ante tanta podredumbre demostrada. Pero ahí callan, con detestable conformidad, estos insignes catedráticos de la hipocresía que siguen con sus peroratas intelectuales obviando el mínimo detalle de condición humana que tanto pregonan con el vacío del alma. 

Es este mundo presa de próceres patrios que se dispensan los aplausos en tanto pisan la mierda moral que van defecando convertidos los tufos en aromas de vanidad. De la decencia elemental ni acordarse.  Inmundicias de la hipocresía que han convertido la Tierra en un esperpento donde tanta dignidad afectada ya no da el pego.

Si José Ortega y Gasset y Gregorio Marañón levantaran la cabeza, ventilarían esas falsedades del hoy que tan poco honor rinden a sus memorias y tan nimia esperanza brindan al mañana. Son cosas de la degeneración de estos tiempos que conllevan la codicia sin vergüenza. Lamentable, sí. 

¿Hay alguien decente que quiera considerar con rectitud la aberración insólita e inadmisible que denuncio? Busco un valor extraviado llamado honradez. ¿Alguien es capaz de encontrarlo, pedir disculpas y pagar lo que se me adeuda?... aunque sea descontándolo del salario de la traición que cobran inmerecidamente quienes han provocado esta situación de abuso detestable.

¿De qué sirve tanta actividad intelectual y cultural si no hay ejemplo tras la palabra? No hay más que ver la involución del mundo y el oscuro horizonte al que se aboca. La hipocresía magnificada y alentada, esmerada y disciplinada en la rutina grandilocuente, es su verdugo.