GUARRADA

guarrada. (De guarro1). 1. f. Porquería, suciedad, inmundicia. 2. f. Acción sucia e indecente. 3. f. coloq. Mala pasada. Real Academia Española

sábado, 15 de octubre de 2016

Se avecina crisis pública de ética y decencia en El Imparcial.es



  El oscuro pasado de un Luis María  Anson que labró triunfos a través de oscurantistas estrategias, emerge después de sus muestras de inhumanidad e hipocresía aprovechándose vilmente del trabajo ajeno.



  No fui el único sometido al mobbing de Vila consentido por Anson. Por el camino encontré perjudicados que sufrieron las mismas guarradas. Damnificados como Enrique de Diego, actual Director-Editor de Rambla Libre.com quien resultó vitalmente dañado por el mismo modus operandi del perverso hasta lo aberrante Joaquín Vila; recién casado y con un niño de nueve meses víctima de mobbing por un desalmado. Pero tarde o temprano estas criminalidades regresan a cuantos las cometen, así pase el tiempo porque estipulado en el destino está el día de la recogida de las siembras para sus abyectos orquestadores.

  Desde que empecé a escribir este blog hace menos de un año los logros han sido sólidos y demoledores, con el fin de dar una lección a estos falsarios de virtudes en la apariencia y obras demostradamente rastreras en cuanto a la ética y la moral que han olvidado embriagados de vanidad y estulticia, despreocupados de la integridad personal.

¿Sabían que en 1982 Luis María Anson fue acusado de estafa y engaños varios pidiéndose inhabilitación y prisión contra él? Suma y sigue más de treinta años después.

  Sé que en esta farsa de país nuestro, estoy trabajando una proeza de defensa contra el abuso sin precedentes. Consciente de la hipocresía silenciosa de un grupúsculo de gentuza que comanda los medios de comunicación como testigos cobardes y corporativistas que buscan el beneficio importando tres mierdas la moral, la decencia y el sentido común. Cobardes que han permitido grandes injusticias y la crucifixión de no pocos inocentes. Mi lucha es una proeza y esos mierdas afamados no me llegan a la altura de mis empeños ni de mi integridad personal. No me rindo pese a la inmundicia imperante.

  Parece ser que el periódico se está sumiendo en un desprestigio que hiede a cadáver  todavía sin enterrar. A la suma de las mezquinas estrategias que tantos periodistas conocen y silencian se suma el abuso cuando antes hubo hasta acusaciones de estafa. Algo que no es sorprendente siendo una mezquina estafa parasitaria lo provocado contra mi persona y trabajo. 


  En aquellos años una dimitida vicesecretaria de la Asociación de la Prensa que presidía Luis María Anson le cantó las cuarenta y lo despachó severamente dejando al aire los trapos sucios de este intrigante ventajista, según se colige de las declaraciones y de los muchos testimonios que he escuchado durante este año con personas que se pusieron en contacto conmigo para ilustrarme sobre el verdadero Anson que se pretende solapar tras el espejismo de los reconocimientos y los premios; meros disfraces con una teatralidad dignificada de cara al público engañado. Él y la comparsa que le acompaña no representan la honorabilidad que obras de tanta bajeza desmienten. 

  Parece ser que los anunciantes se están espantando en el periódico digital menos algún despistado que sigue tirando su dinero sin saber que El Imparcial.es carece de un número digno de lectores que compense la inversión. Incautos, siguen anunciándose en un espacio fantasma donde se procura ganar dinero sin escrúpulos, abusando de los colaboradores y con una carencia ética vergonzosa que preside el periodista venido a menos y edita la Fundación Ortega-Marañón con graves problemas de credibilidad en su didáctica labor docente con moral de charanga y pandereta.

  Por otro lado, ya no aparece en el cuadro de Dirección la subdirectora María Cano Ezcurra que ahora dirige un periódico de Madrid dejando vacante su plaza. ¿Abandonado el barco por los que se huelen el naufragio?


A ver si voy a ser un excelente y justo adivino...

  Me creían en indefensión y Vila me dio por un caso cerrado después de asfixiarme durante meses para darme un puyazo final; tal cual hizo treinta años antes con Enrique de Diego al que destrozaron temporalmente la vida siendo un joven recién casado y con un hijo de pocos meses. Joaquín Vila, el frustrado segundón,  es un ser muy suyo; a tenor de sus actos maliciosos,  igual proviene de esas grietas donde apesta a azufre. 

   Se equivocó el mezquino abusador conmigo.  Yo solo pedía legítimamente una disculpa y un justo pago-meramente simbólico si así se disponía- después de infligirme el daño que parece volverse en contra de tan crueles aprovechados. 

  Creo cuestión del destino mi encuentro con D. Enrique de Diego para unirnos en la misma fuerza de compensación moral desenmascarando un mal destructivo. 

   Ahora busco JUSTICIA con la perseverancia tenaz e indignada para alcanzarla. En la batalla por la vida no hay que dejar que nadie nos pisotee y nos trate como a una mierda... antes bien, me quito a Anson, Vila y compañía  de la suela de mis zapatos. 


1 comentario:

Paqui Diaz R. dijo...

Cada vez parece que huele peor El Imparcial cosechando siembras mal hechas.La falta de ética y el abuso de los responsables puede que se estén encontrando con la horma de sus zapatos en D.Ignacio Fernàndez Candela,un héroe de esta España actual de hipócritas y cobardes.Màs les hubiera valido una disculpa porque todo se recoge en esta vida.Vanidosos e imprudentes.