GUARRADA

guarrada. (De guarro1). 1. f. Porquería, suciedad, inmundicia. 2. f. Acción sucia e indecente. 3. f. coloq. Mala pasada. Real Academia Española

jueves, 7 de abril de 2016

Abril 2016. Desmontando con pruebas el abuso repugnante de Joaquín Vila



 Columna:  El único Pablo Iglesias por Ignacio Fernández Candela.

 Me dicen por aquí que hay que ser muy malnacido para tildarme de analfabeto. Yo les digo que como atenuante está la demostración de que Vila, vilita, parecía gastarse una cogorza de miedo, aunque es verdad que la mala intención la tiene hasta cuando parece estar sobrio. Alguien así no será beneficioso en ningún caso. El ánimo lesivo es característico del delito de mobbing que muchos cobardes practican con impunidad.

http://guarradaelimparcial.blogspot.com.es/2016/01/respuestaborracho-de-joaquin-vila-y-mi.html 

 Al día 7 de Abril, poniendo en Google "pablo iglesias el imparcial", se puede comprobar que mi columna El único Pablo Iglesias sigue permanentemente puntera, desde el 2014-como tantas otras repletas de publicidad con rendimiento económico para el periódico-por delante de todas las escritas, noticias incluidas, en el digital. No solo era el más leído-de ahí la sucia zancadilla del inefable Vila con la aquiescencia cobarde de Anson-sino que estaba muy por delante de todo lo demás. Incluso meses después de que Vila perpetrara la guarrada tan acorde con esa jeta tan... única.

   Para justa vergüenza suya, dirige con pútridas componendas un periódico que cuando se busca en Google, hasta por imágenes, está la primera página cuajada de las entradas que denuncian el abuso y la repugnancia explotadora que le caracteriza desde hace meses. La Guarrada de El Imparcial.es. Ética según Anson, se multiplica al lado y por delante de las referencias del periódico digital. ¿Poco leído... decía el cínico y abusador Vila? Su madre era la poco leída que no analfabeta.  Qué asco de matonismo.


    Por la cara debí haber captado al sujeto la primera vez que lo vi en directo. Parecía que por alguna grieta de la pared se había filtrado una criatura de otra dimensión con cierto y poco disimulado aspecto maléfico. No me gustó su mirada que parecía la de un animal escrutador con apariencia homínida. Estaba ante un extraño ser y no tardé en comprender el porqué de esa alarma interna advirtiéndome que algo sucio pasó el día que conocí a Joaquín Vila durante la conferencia del bodrio El Espectador que no parece haberse comido una rosca desde su rimbombante presentación pública.

  Joaquín Vila antes de dar el hachazo pertinente tan propio de su carácter chulesco y aprovechado, intentó hacerme la vida imposible como colaborador, con el fin de que me hartara y abandonara mis empeños intelectuales escribiendo para El Imparcial.es. Uno de los modos rastreros fue la manipulación de los indexados para que mis columnas no aparecieran en los buscadores. Solo cuando protestaba aparecían los artículos.


  Las mentiras repulsivas de este explotador demostrado, decían que prescindía de mis aportaciones por la "escasísima calidad de mis artículos" y porque no eran leídos por nadie. Rastreras falacias que se desmienten por sí solas cuando se leen mis textos alabados por profesionales periodísticos y de las letras en general, y comprobar-al día 7 de Abril de 2016- que mis columnas eran las más leídas de El Imparcial.es, siendo el recelo de la envidia y de la mediocridad de los orquestadores del juego sucio la verdadera causa por la que la Cano Ezcorría y el aprovechado Joaquín Vila me quitaron de en medio.  Actualmente siguen escribiendo cínicas columnas sin que nada haga sombra a sus redacciones de colegial-por parte de la subdirectora- y de hipócrita  mal encarado de la que hace gala cada semana el de la sonrisa torcida con parecido razonable  a un trol del Señor de los Anillos.


  A pesar de las múltiples trampas de tan guarras directrices y subdirectrices, lo cierto es que mis artículos jamás pagados siguen en primera línea, por encima de todo lo escrito por temas genéricos, artículos y noticias, en El Imparcial.es. Además, para demostrar las falacias del aprovechado, me propuse dejar en evidencia a los parásitos de mi trabajo con este blog que en solo 4 meses tiene cientos de miles de páginas vistas apareciendo a continuación de El Imparcial.es a través de buscadores de la red.

   Solo la gentuza de la más baja estofa es capaz de hacer zancadillas tan guarras y seguir por la vida como si no les apestara el culo por las cagadas inmorales que acumulan aplastadas en las potronas directivas de sus apestosos despachos; los de un periódico falaz que es el hazmerreír de la profesión y ejemplo repulsivo de la explotación sin escrúpulos.

  El Imparcial.es huele fatal cuando algunos de sus miembros acceden a las instalaciones. Ya se olfatea la podredumbre personal en cuanto asoman las caras. Cuando yo vi la de Joaquín Vila noté esa fetidez inconfundible que expelen las malas personas y no me equivoqué en la intuición.

  Este orbe está muy mal repartido. Las gentuzas que se aprovechan del trabajo ajeno y además pretenden destruir la autoestima de personas íntegras, son malnacidos de vida cómoda que afortunadamente morderán el polvo cuando por ley de vida nutran a los gusanos que devoran sus putrefactos cuerpos y almas con los que depredan en vida. Cuanto antes desaparezcan, mejor. Esas existencias cómodas y parasitarias, tramposas y sucias, ventajistas y estafadoras que proliferan en el mundo son un insulto a la honradez de las buenas y sacrificadas personas. Chusma del averno.

1 comentario:

Paqui Diaz R. dijo...

Cierto es que el único artículo que no quedaba indexado, era el tuyo y no una sola vez, era descarado uno tras otro. Muy duro por todo lo que pasaste, tu fortaleza te ayuda sin duda a mantener la cabeza muy alta y defenderte a capa y espada