GUARRADA

guarrada. (De guarro1). 1. f. Porquería, suciedad, inmundicia. 2. f. Acción sucia e indecente. 3. f. coloq. Mala pasada. Real Academia Española

martes, 19 de abril de 2016

Anson, Vila: el largo historial de la traición


   Luis María Anson y el fresco-caradura es el que se lucra de trabajo ajeno sin pagarlo- como parasitario Joaquín Vila conforman un equipo con muy pocos escrúpulos morales, según se puede leer en muchos espacios de Internet donde algunos testigos de sus pérfidas actuaciones, durante décadas, vaya,  narran el juego sucio y la falta de ética en los compromisos pecuniarios.

   Los premios, nombramientos y méritos de Anson, por muy alto que lo catapultaran, no pueden borrar el rastro malicioso de sonadas traiciones en el desempeño de una profesión donde, en ocasiones denunciadas públicamente, la honestidad ha parecido brillar por su ausencia. 

http://www.elconfidencial.com/espana/2010-03-21/objetivo-gonzalez-la-obsesion-enfermiza-de-luis-maria-anson_478934/ 

  Ya daba cuenta de él la hija de Guillermo Luca de Tena; también él mismo quien antes de morir escribió que Luis María Anson era todo un desprestigio en el desagradecimiento. Anson no se dio por aludido y esquivó las acusaciones con ese florido verbo que le ha encubierto no pocas acciones sospechosas de deslealtad profesional y personal. Dicen que es experto en dar la vuelta a la tortilla, comerla sin compartirla y dejar que otros limpien la sartén indignados e impotentes. Y si se descuidan el ingrato invitado se lleva los huevos de la nevera, como le pasó al ABC verdadero que fue desvertebrado tras su gestión como director para fundar y presidir La Razón. Así cualquiera trepa la montaña pisando con botas de clavos las cabezas de los traicionados escaladores del gremio.


  ¿Cómo podía esperarme la ponzoña de Vila, pensando que el lustre de Anson era garantía de compromiso e integridad? Guarradas como la que denuncio solo las pueden cometer seres dotados de una vileza hartamente traicionera, tan sucia como nada honrada: escribir noventa columnas posicionadas al día de hoy, permanentemente, martes 19 de Abril de 2016, en los primeros lugares de Internet desde hace más de un año, no cobrar nada durante dos y ser echado después de un execrable mobbing; haber soportado un intento de vejación, tildado de analfabeto por parte de un director sin ética ni moral elementales, responde al modus operandi de la peor especie estafadora que está además acostumbrada a apuñalar por la espalda.


  Antes las acusaciones que voy descubriendo me habrían parecido disonantes respecto a su prestigio personal, pero después de vivir la detestable experiencia de verme obligado a denunciar una increíble capacidad de parasitismo y falta de ética, estoy seguro de que cuando el río suena es que caudal ha llevado allá por donde han mentado al académico con ánimo crítico.

http://www.periodistadigital.com/periodismo/prensa/2015/01/06/maura-anson-tradior-abc-onega-falange-podemos-marco-andalus-mezquita.shtml 


  Me asquea cómo sigue discurseando sobre aciertos y errores de otros cuando ha emborronado con actuaciones tan poco limpias su imagen prefabricada de recto sabio, tan versado en la historia de nuestra democracia de la que tanto se ha lucrado; desde sus orígenes a los días actuales omitiendo, eso sí, cuantos capítulos pudieran describirle con claridad para comprender el porqué de su raudo ascenso y más que discutible modo de permanecer en las poltronas dejando cierto tufillo de sospecha gravitando en el ambiente periodístico, social, político e institucional; todo ello muy constatable por las redes.


  Dicen las lenguas-no las malas que me consta estar asistidas por la honradez y el criterio imparcial que atestigua esos comportamientos un tanto oscuros-, que la aventura periodística de La Razón solo fue posible desmantelando el ABC del que fue director. Una puñalada trapera en la misma línea que la practicada a pequeña escala por el matonismo de ese Vila capaz de aprovecharse del trabajo ajeno tal cual su jefe lo hizo a lo grande para enriquecerse parasitando del trabajo de otros empresarios. Pobre Guillermo Luca de Tena, ¿a quién fue a confiar su legado periodístico? No creo que lo enriqueciera tanto si el empresario, abandonado a su suerte, se quejó sobre semejante comportamiento moral de quien se llevó un plantel de periodistas para montarse su propio tinglado.

  Así pues, ¿hablamos de una reincidencia en los tejemanejes de la hipocresía que explica la caradura para actuar contra mi labor de la manera tan guarra que han mostrado,  acostumbrados a traicionar rastreramente cuando la ética está ausente para poder sacarse ellos pasta hasta de la manga? Acabáramos. Vaya dónde fui a parar pensando tratar con gente normal, cabal, integra: un pozo de serpientes; en mi descargo decir que no me había fijado demasiado en la cara de Vila por la repulsión que me causaba. De haberlo hecho hubiese intuido que no me encontraba en ningún espacio decente ni estaba tratando con personas dignas de confianza.

  Porque a tenor de las andanzas, estos son buenas piezas de un puzle inacabado, de imagenes falseadas sobre una honestidad opaca que pretende brillar a base de verborrea. Pero ya se les adivina el truco de la prestidigitación-nada es lo que parece-y de la parasitación. La traición es pura cobardía y les apesta. 


Algunos huelen a podrido y en la cara llevan la deformación del alma que inspiran los abyectos abusos. Para mí y unos cuantos más, el careto de Vila lo dice todo.

1 comentario:

Paqui Diaz R. dijo...

Darse por aludidos de sobra se dan, será la costumbre. Fuera de toda razón se encuentra la inmoralidad cometida y el abuso
Qué desagradecidos, si , y mucho. Todo nuestro apoyo en algo que entendemos que tiene que ser así en contra de este atropello.