GUARRADA

guarrada. (De guarro1). 1. f. Porquería, suciedad, inmundicia. 2. f. Acción sucia e indecente. 3. f. coloq. Mala pasada. Real Academia Española

jueves, 4 de febrero de 2016

En Carnavales o Halloween, Joaquín Vila no necesita máscara


  Tan cercano el carnaval, Joaquín Vila no necesita máscaras para las fiestas. Se las ahorra por la cara, como el dinero que se embolsa tramposamente sin pagar por mi trabajo del que se ha lucrado y sigue lucrándose El Imparcial.es.

  Joaquín Vila tuvo apariencia de humano siendo la de hoy la de un trol... un trolero cuya cara se asemeja a esas influencias malévolas que parecen inspirar repugnantes actos de abuso, caradura y decencia esquiva tal y como delatan sus acciones, que relato profusamente en este blog, bastante despreciables y parasitarias.

  Me dicen que no se entiende cómo un tio tan feo puede posar con esa presunción en las fotos sin que se le caiga la cara de vergüenza, al imaginar la impresión nauseabunda que causa una sonrisa con tanta falsedad.

http://guarradaelimparcial.blogspot.com.es/2016/01/carta-abierta-al-angelical-joaquin-vila.html 

  La fealdad en su caso es un atributo para sus semejantes porque nadie puede decir que no estaba advertido de tratar con el ser que se transparenta tras esa imagen tan genuinamente malvada.  La verdad es que encontrarme con su hipocresía fue algo inesperado pues pensaba que las zancadillas de meses antes provenían de otra elementa. Por sorpresa salió el individuo desde el escondrijo de la traición.

  Antes debió de ser más normal el físico, pero los años han ido deformando la apariencia hasta transformarlo en un esbozo de sí mismo; tal vez las deformidades se van adquiriendo según el acumulado de  las guarras maniobras que se lleven a cabo para ascender profesionalmente.

  No es extraño que encontrara como mentor a un Anson-que en estos últimos años de su vida representa el cinismo recalcitrante aún bien disimulado-, necesitado de secretos y cierto oscurantismo para que no se perciban las huellas del origen de sus afamados méritos. Alguien que actúa con la indiferencia que se ha mostrado ante el oportunismo parasitario y la ejecución de repugnantes guarradas contra mí, no es veraz en los triunfos por el honor que no se demuestra. 

  En cuanto a Luis María Anson para carnavales no necesita disfraz; le sirve el cotidiano para vestirse de probo hombre. Lo que haya en el interior pese a lo que refleja el pulcro exterior... sabrá él.

1 comentario:

Paqui Diaz R. dijo...

La mediocridad, se alcanza rápido y son muchos los que siendo mediocres se sienten hasta cómodos ya por costumbre, tristemente. La excelencia de la que éstos presumen y carecen, es otra cosa.
¿Pero es que no se les cae la cara de vergüenza?