GUARRADA

guarrada. (De guarro1). 1. f. Porquería, suciedad, inmundicia. 2. f. Acción sucia e indecente. 3. f. coloq. Mala pasada. Real Academia Española

martes, 19 de enero de 2016

Anson y el honor hecho a la medida

  
Para algunos el honor es un traje hecho a medida, una virtud prefabricada que se paga por la influencia y la reputación sin importar cómo se ganan.

Es un honor confeccionado por un sastre infame y comprado, alérgico a la regla moral y afecto al dinero que se le paga sin mirar la mano que lo da. Es honor mancillado pero elegantemente disfrazado que podría desgarrarse en un segundo si se supiera cuál es la dimensión de la verdadera dignidad que no alcanza. Porque gente como Anson quedaría al descubierto si hubiese honra en una sociedad tan engañada. Eso sucedería en un país caracterizado por la integridad, pero no es el caso allá donde se mire. Estamos acostumbrados a observar con indiferencia los males de una convivencia hipócrita y complaciente con la injusticia.

  Entiendo el porqué de tanto desastre contemplando los encumbrados y a la vez desconocidos hombres influyentes de nuestra sociedad. Si Luis María Anson es el paradigma periodístico e intelectual de España, es obvio que con semejante ejemplo para tantos profesionales hayamos caído tan bajo en un país que ha extraviado su honra. Tan perdida como los actos de Anson delatan en la auténtica esencia de una profesionalidad y ética personal tan extraña. 


  La distracción moral siempre sale a cuenta en un país de mentira donde nadie es quien parece ser. Una auténtica farsa con respetados ciudadanos que disimulan la carencia de principios y valores por los que falsamente abogan en sus discursos de cara a la galería.
 
Alguno medios de comunicación en España están regidos por intereses acordes con el grado de beneficios que ha devengado durante décadas estar favoreciendo a cualquier poder en sus muchas vertientes. Dicen que Luis María Anson ha sido un experto en arrimarse a la influencia buscando excelsos favores a cambio de discretas traiciones. Él sabrá acerca de su conciencia; en lo que a mí respecta ha demostrado ser un individuo sin palabra, lisonjero en la traición y ausente en la oportunidad de la honra personal.

A Anson se la ha quedado estrecho el traje del honor de tanto lavarlo para que parezca impoluto, aún moviéndose entre esas suciedades proclives al espacio de influencia en que uno ha de evolucionar para acceder a las mieles del triunfo, hoy tan agrias.

Un modo de ser que repercute opíparamente en la economía de tantos y en una reputación construida a base de manejar los cambalaches de los bajos fondos políticos como si España fuera un mercado persa...

No me extraña que nuestro pobre país esté hecho unos zorros con semejantes guías de la intelectualidad y dechados de virtud moral que nos han conducido durante décadas hasta la hecatombe actual.


1 comentario:

Paqui Diaz R. dijo...

Me temo que este país seguirá tambaleándose, de seguir los chupópteros de turno y farsantes. A ver si ponen fin al Mobbing que has sufrido por parte de ellos , sería lo justo. Un abrazo