GUARRADA

guarrada. (De guarro1). 1. f. Porquería, suciedad, inmundicia. 2. f. Acción sucia e indecente. 3. f. coloq. Mala pasada. Real Academia Española

domingo, 20 de diciembre de 2015

El Imparcial.es post electoral hará agua



 Cuando las barbas de El Mundo veas pelar, pon las de El Imparcial.es a remojar.

Si no le conociera de verdad, estaría de acuerdo con Vila. Parapetado antes tras una imagen de honestidad sus opiniones eran hasta dignas de consideración. Desde que se quitó la máscara ha trascendido también una fealdad moral.


  Siendo quien es verdaderamente y lo que representa en el gran elenco hipócrita con que se ha distinguido el periódico de Anson, las victimistas advertencias de Joaquin Vila sobre lo que puede avecinarse para nuestro país suenan a falsedad superlativa, proporcional a la ínfima calidad moral demostrada conmigo.

  Según lo probado sobre este periódico, la hipócrita condición del opinador no le da autoridad moral para denunciar lo que sucedió y lo que pasará. La situación política de España deviene de la falsedad con que gobernaron los que con mayoría absoluta habrían podido frenar esta debacle y no lo hicieron traicionando a un electorado leal al que colmaron la paciencia.

 Anson y sus adláteres de El Imparcial.es representan, a pequeña escala, la mentira abusadora en que estaba sumergido un país donde los oportunistas y aprovechados de turno vivían muy bien a costa de los más perjudicados. Millones de ciudadanos contemplaban el escaparate del boato y la significación de auténticos caraduras y facinerosos que se encumbraban pisando a la gente más indefensa que suele ser la más honrada.


  En consecuencia, tras este incierto panorama político, auguro para El Imparcial.es una crisis sostenida de lo económico, en absoluta consonancia con la crisis moral que pudría las paredes de esos despachos donde se decidían sucias estrategias de oportunismo.

  Paulatinamente, mes tras mes, los anunciantes se lo pensaran dos veces antes de invertir en un periódico digital donde la opinión de sus responsables irá importando cada vez menos.

  Joaquin Vila tiene sus horas contadas junto al equipo de vacilantes periodistas que estaban pendientes de mejoras y del despegue definitivo de un digital que ha estado en bajas horas permanentes, con la amenaza de un hundimiento que se puede hacer efectivo ante el futuro incierto que se les echa encima.

Siendo avezados representantes de la hipocresía en España con apariencia de dignidad, bastante perdida en lo que a mí respecta sobre la guarrada que han provocado careciendo ya de toda credibilidad moral, las tormentas que se les avecinan son un reflejo de todo lo que la mentira de este país ha generado entregándose ahora a la incertidumbre de una disolución económica e institucional sin precedentes.

 Queda por ver lo que sucede con este batiburrillo de intereses políticos. Los de El Imparcial.es son más complejos, menos limpios e imperando un código ético despreciable según mi experiencia.

  Si antes estaba seguro de que con dinero terminarían devorándose, como llegue la precariedad practicarán puro canibalismo en el periódico de la Fundación Ortega y Gasset-Gregorio Marañón, pugnando por tragarse los pedazos esparcidos de la codicia hasta no dejar las migas.

  Se avecina marejada y fuerte marejada para El Imparcial.es; o el inicio de una tormenta perfecta que terminará engulléndose este Titanic periodístico; o el choque con ese iceberg de la conciencia, a modo de karma,  que siempre acaba colisionando con los que la extravían...


1 comentario:

Paqui Diaz R. dijo...

Siempre te adelantas a los acontecimientos, sucediendo éstos después. Empieza a revolucionarse este país, las urnas han contabilizado!!