GUARRADA

guarrada. (De guarro1). 1. f. Porquería, suciedad, inmundicia. 2. f. Acción sucia e indecente. 3. f. coloq. Mala pasada. Real Academia Española

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Otra carta abierta a Anson y si acaso a la conciencia

 Ínclito y eximio Anson:

Ah, Luis María, qué jodida es la conciencia, ¿verdad? Toda la vida corriendo raudo para atesorar los premios en lo que parecía una larga carrera de fondo, y con el paso efímero de los tiempos te sobra oxígeno que has acumulado en honores pero te falta pista para seguir destacando. Cuántos debieron caer a tu alrededor a saber si por inconscientes o inevitables zancadillas. Porque la vida es competencia depredadora para quienes escalan las cumbres con el objetivo de permanecer invictos... pero he aquí que la muerte ronda al final de las horas y es jodido el sudor frío que le recorre a uno sin saber qué ha atesorado de riqueza espiritual para irse calmo a esos lados ignotos que parecían, siquiera hace 20 años, tan lejanos.

Viendo cómo te conduces en estas etapas cruciales en que la conciencia regurgita las obras y el pensamiento, no quiero imaginarme en qué consistió tu competitiva existencia sin parecer haberte movido del sitio. Los méritos que se exigen allá no requieren de honras mundanas, tan equivocadas y banales.

En realidad no puedo admirarte sino apenarme por la tortura de tus sentidos humanos que se apagarán sin poder apoyarte en el báculo de la fama para que no te traqueteen demasiado los huesos cuando viajes al eterno espacio del incierto regreso... hacia una existencia en que no serás nadie, solo cadáver. De cuerpo seguro, espero que no de alma y lleves poco lastre contigo, no te vayan a arrastrar las profundas aguas del lago de la muerte donde nadie sabe nadar.

Lamento haberte reconocido por la apariencia para luego mostrarme la verdad de tu condición humana, tan distante al premio de humanidad que te ha distinguido ¿para vivir de las rentas de la insensibilidad? Vanidad de vanidades y todo vanidad. Yo pasaría miedo cada amanecer que se me restara de la vida si no tuviera muy seguro presentar algún óbolo del espíritu para pagarme un pasaje de calma y reconciliación en la balanza de mi existencia. Sin premios, ni grandezas, sin lujos ni aplausos. Si es solo ambición lo que te llevas deberías aterrorizarte pero espero que también cargues con sacos de decencia, la misma de la que has prescindido haciendo caso omiso a la elemental llamada a tu integridad moral. 

Pido lo que es mío: respeto y humanidad en el trato, así como el justo pago a mi labor de la que ha parasitado El Imparcial.es durante dos años. El trabajo, no solo el tuyo, se respeta, se paga y no se borra.

http://guarradaelimparcial.blogspot.com.es/2016/01/carta-abierta-al-angelical-joaquin-vila.html 

Espero por tu bien que no hayas orquestado una canallada así y solo te hayas callado por natural soberbia.  Lo segundo sería una circunstancia atenuante, cobarde pero atenuante, más fácil de entender que lo primero. No habría explicación para tanta necedad vomitada contra ti mismo. Tan pulcro hay que ser en la palabra como en el hecho, porque de lo contrario no deja de apestar la intención y no hay discurso que lo oxigene.

En todo caso te deseo la calma de conciencia y pocas noches en blanco, a estas alturas espero que no te sea demasiado tarde.

D. Ignacio Fernández Candela



2 comentarios:

charneguet dijo...

Mi querido Ignacio, hacía tiempo que no leía algo tan profundo y sentido como esas linéas...Semejan una elegía a lo Manrique, pero en sentido contrario. Porque Ansón no es tu padre, ni tampoco posee la hidalguía y grandeza del padre del poeta. Ese pobre desdichado rumiará penosamente sus miserias que tan bien describes....


I

Recuerde el alma dormida,
avive el seso e despierte
contemplando
cómo se passa la vida,
cómo se viene la muerte
tan callando;
cuán presto se va el plazer,
cómo, después de acordado,
da dolor;
cómo, a nuestro parescer,
cualquiere tiempo passado
fue mejor.

II

Pues si vemos lo presente
cómo en un punto s'es ido
e acabado,
si juzgamos sabiamente,
daremos lo non venido
por passado.
Non se engañe nadi, no,
pensando que ha de durar
lo que espera
más que duró lo que vio,
pues que todo ha de passar
por tal manera.

III

Nuestras vidas son los ríos
que van a dar en la mar,
qu'es el morir;
allí van los señoríos
derechos a se acabar
e consumir;
allí los ríos caudales,
allí los otros medianos
e más chicos,
allegados, son iguales
los que viven por sus manos
e los ricos.

Paqui Diaz R. dijo...

Excelente, Nacho, magnífico, eres inigualable, nadie como tú

Ciertamente lo sembrado aquí, recogeremos

No son conscientes??