GUARRADA

guarrada. (De guarro1). 1. f. Porquería, suciedad, inmundicia. 2. f. Acción sucia e indecente. 3. f. coloq. Mala pasada. Real Academia Española

sábado, 5 de diciembre de 2015

Respuesta de D. Luis María Anson, Presidente, y mi contestación final



Cuerpo del mensaje

5 comentarios:

Ricardo Corazón de León dijo...

De estas respuestas ya no se ve ni una hoy en día. Da gusto encontrar una persona con un mínimo de respeto, dignidad y educación.
No sé de qué iría la contienda pero en todo caso abogo por la persona que escribe esta carta, amén de lo que en ella proclama.

Saludos, señor Ignacio Fernández Candela.

PD. Esta es mi identidad ficticia obviamente, pero detrás estoy yo.

oscura forastera dijo...

Mafia es poco.
No existen palabras insultantes suficientemente horrorosas capaces de describir a semejantes seres, sí, seres, porque para mí no tienen cabida en ningún lugar de este mundo, pues sería insultar a la naturaleza.
Repulsa, asco hasta la saciedad, hartura ante tantas mentiras y ganas de reventar ciertas bocas, todo esto es poco para lo que a muchos nos hacen sentir estas canallescas artimañas para deshacerse de uno de los mejores columnistas que ha conocido y conocerá este periódico, EL IMPARCIAL, que por cierto poco uso hace a su título, debería cambiarlo por, EL TENDENCIOSO o EL ARBITRARIO.
Joaquín, Vila, Carmen de la Vega, María Cano Ezcurra etc. No son más que gentuza, imberbes e incapaces de acercarse a escribir, ni por asomo, un artículo capaz de conseguir lectores y seguidores de un periódico que hoy en día les da de comer. Estos falaces individuos, viéndose desbordados por la calidad, lectores, comentarios y seguidores que ha conseguido Ignacio F. Candela, en tan poco tiempo con su grandes y sensacionales artículos, todos escritos con la verdad por delante y documentados adecuadamente, dándonos a conocer la realidad que estamos viviendo en este país. Siendo así tan valorados por los lectores, no han tenido otra que despreciar e invertir los resultados tan buenos que ha tenido el periódico desde que él comenzó a intervenir con sus fabulosos artículos. Estos degenerados, para mí, panda de estafadores, han tenido que deshacerse de Ignacio, ya que viendo que iba a comenzar a recibir remuneración por su honesto e impecable trabajo como columnista, después de dos años haciendo su trabajo gratis y puntual, viendo la veracidad de sus artículos y que nunca podrían llegar a su nivel, deciden prescindir de su trabajo asegurando su escasísima calidad de sus columnas, las cuales nadie lee.
¿Dónde está palabra de Anson? ¿Cuánto tiempo tendrá que soportar Ignacio semejantes ataques y mentiras hacia su persona y trabajo? ¿Cuánto más tiene que soportar tanto boicot y mobing, que se cuestione su honradez, su profesionalidad como escritor, crítico literario, etc.? ¿Cuánto más tenemos que soportar leer tantas mentiras, ver tantos atropellos y vejaciones, cuándo vamos a dejar de sentirnos manipulados por tantos hipócritas sin escrúpulos?
La lucha diaria de Ignacio es agotadora, pero la fe en su verdad y con el apoyo todos aquellos que sabemos que realmente es falso todo lo que estos parásitos dicen acerca de su persona y profesión, logrará demostrar ante cualquiera la actitud terrorista con la que estos seres golpean a esta gran y humilde persona que es Ignacio, a quién admiramos y respetamos.

Anónimo dijo...

Maria Rosa Rivera Rodríguez:
Esas personas no le merecen......la honradez,educación y buen corazón hoy en día es más un problema que una cualidad,pero,cuando se es de una forma de ser no se puede cambiar ¡ afortunadamente!,le deseo lo mejor de lo mejor.

Anónimo dijo...

Irene Ramos:

Está muy bien lo que le responde Anson pero no es suficiente respuesta si sabe lo que ha pasado. Paece una hipocresía decir que le aprecia pero ahí se queda. No ceda en su justa reivindicación. Que le paguen por lo hecho o le tengan un respeto que merece.

José Rico dijo...

No estaba al tanto de esta polémica hasta ahora que por mera casualidad he encontrado este blog. Digo esto porque demuestra la categoría de Ignacio al no haberme comentado esta injusticia cometida con su persona y con su profesión.
Tengo el placer y la suerte de contar con su colaboración —por cierto, sin remuneración alguna— desde hace unas semanas, en el semanario Las nueve musas que dirijo y solo tengo palabras de agradecimiento. Desde el primer día ha mandado sus artículos con puntualidad, con rigor y con la humildad de quien sabe que la última palabra siempre está por escribirse. Sus consejos, basados en su larga experiencia como profesional del periodismo, en este corto periodo de tiempo, han sido para mí de una utilidad impagable; su accesibilidad, cercanía, predisposición... hacen de Ignacio una pieza fundamental en mi humilde proyecto divulgativo. Amigo Ignacio, solo decirte recordando a Montesquieu "Los más desgraciados no son los que sufren las injusticias, sino los que las cometen". Un abrazo.
José Rico
Las nueve musas